El flamenco llora por Blas Vega


Opinión
Antonio Nieto Viso


Su familia, los flamencos de Madrid, de Zamora, y de otras partes de España, hemos despedido a José Blas vega, un hombre excepcional para la historia del arte flamenco de los últimos cincuenta años.

José Blas Vega, falleció en Madrid a las tres y media de la tarde del 24 de de Octubre de 2012. Aunque parezca obvio hoy, dentro de poco, cuando se note más su ausencia, recordaremos que por esta fecha se marchó al tablao de la gloria un hombre de muchas actividades, fue anticuario, librero, escritor, pero sobre todo un insigne flamencólogo, que supo poner las bases de otra manera de ver y sentir el flamenco a través de la investigación y dignificando la profesión tanto del hombre como de la mujer. Persona cabal, sencillo, honesto, atento, y amigo de sus amigos repartidos por toda la geografía española. Yo que lo traté muchas veces, puedo ratificar todo cuanto estoy escribiendo ahora, aunque la emoción me embargue en estas circunstancias. Por otra parte está su inmenso legado, que permanecerá como obra de consulta en la historia.

Durante quince, años estuvo al frente del departamento de folklore de la casa discográfica Hispavox, con lo que tuvo la oportunidad de darle a la afición, entre otras, la Magna Antología del Cante Flamenco, compuesta por diez Cds muy interesante por las voces que registró, y por el testimonio sonoro de la mayoría de los cantes que existen hasta la fecha de su edición, todo ello ilustrado con un libro explicativo escrito por él mismo, con el que nos explica los artistas interviniente, y los cantes clasificados por estilos y grupos, una guía ilustrativa con todo lujo de detalles.

Blas Vega, como fue cariñosamente conocido, nació en Madrid en 1942, por tanto contaba setenta años de edad, joven, para los tiempos que corren, pero una cruel enfermedad nos lo ha arrebatado de entre las manos a todos, a fin de cuentas, ley de vida para todos los mortales. Fue consciente de que se moría, por o lo ha dejado todo preparado, y le ha encargado a su hija María José que acabe los trabajos que tenía pendientes, así que todavía posiblemente salgan a la luz póstumas obras.

Su inmensa biografía flamenca comenzó en 1963 con “Los machos de Pedro Lacambra, y llegó hasta el año 2008 con “Cincuenta años de Flamencología. Por medio hay 24 libros y numerosos artículos que son la base para artistas y aficionados por el rigor con fueron elaborados. De entre todo esto, particularmente, me quedó con el Diccionario Enciclopédico Ilustrado del Flamenco, escrito en unión con nuestro querido amigo Manuel Ríos Ruíz, fundamental texto de consulta para conocer el flamenco y sus artistas. Pero claro, tampoco nos podemos dejar atrás “Vida y Cante de don Antonio Chacón” en el que se dan todos los detalles del genial cantaor jerezano, y que aprovecho para deciros, que será comentado próximamente como homenaje a este gran hombre que nunca quiso molestar a nadie.

Como productor discográfico tuvo la gentileza de grabar a artistas que, si no llega a ser por él se hubieran perdido para siempre. Todo un personaje de su tiempo que supo dar lo mejor para el flamenco madrileño que escuchó y compartió su amistad con grandes maestros que vivieron en la capital de España.

Querido, respetado, y con muchos amigos por toda España, su último deseo es que sus cenizas estén para siempre en su casa de Morales del Vino, una ciudad de Zamora donde el flamenco tiene un sitio de honor.

Entre los galardones más importante destacan, el Premio Nacional de la Cátedra de Flamencología de Jerez de la Frontera, y el Premio del Ministerio de Cultura, aparte de una intensa actividad de reconocimientos por los lugares por donde ha pasado impartiendo su magisterio.

Con mi más sincera gratitud, hasta siempre amigo Blas Vega.