El flamenco en García Lorca


Libros
Alfredo Arrebola
Granada Club Sel, 2009
Marcos Escánez Carrillo


El flamenco en la obra poética de García Lorca



Cuando Alfredo Arrebola decide analizar cómo se trata el flamenco en la obra del poeta, su principal argumento lo encuentra en el hecho de que es García Lorca quien lo pone en valor frente a la campaña de desacreditación desarrollada por la Generación del 98.

El punto de partida son los poemas dedicados a palos concretos. En este sentido es conocido el uso que García Lorca hacía de la seguiriya como súmmum de la expresión jonda. Otra debilidad es la soleá, que considera matriz del flamenco, y en la petenera, siempre asociada con lo femenino, sabe captar la profundidad musical y artística cuando deja de ser folclore para desarrollar estética flamenca.

También se ocupó de la guitarra flamenca, pero el verdadero reto lo afronta Arrebola al intentar explicar la interpretación de Lorca de los conceptos “cante jondo”, duende, sonidos negros, musa o angel. Sin duda, conceptos que han sido el talón de Aquiles de la flamencología tradicional.

Otro aspecto de estudio es el carácter eminentemente andaluz de la obra lorquiana, incomprensible si no se aborda desde este prisma. El autor explica con mucha claridad esa fascinación del poeta por lo andaluz, al igual que por la etnia gitana, aclarando que el gitano para Lorca era un tema más y no un elemento identitario, tal y como se ha dicho en numerosas ocasiones tras la publicación de su Romancero gitano.

Su vinculación con la música fue constante, llegando a ser un notable intérprete en el piano, con creaciones y versiones que afortunadamente han llegado a nuestros días. Y encuentra como grandes debilidades su afición a los toros y su pasión por el folclore. Es en ambas manifestaciones donde encuentra la esencia de la idiosincrasia de un pueblo, el andaluz.

Capítulo aparte merece la participación de Lorca en el Concurso de Cante Jondo celebrado en 1922, tanto por su conferencia inaugural como por su participación en la organización del mismo.

En su discurso, el autor acomete el estudio sobre el Romancero gitano de una forma profunda y honesta, avivando esta obra con una forma solidaria y comprometida de entender y afrontar el entorno.

Para completar el trabajo, el autor incluye una serie de conferencias dictadas por él mismo en especiales ocasiones, así como la correspondencia mantenida con Francisco, el hermano de Federico garcía Lorca, y en la que éste le autorizó a grabar el disco que acompaña el libro, reeditado para esta ocasión.

En el disco se hace acompañar de los guitarristas Vicente el Granaíno, Marín Perea, Andres Cansino y Angel Alonso, y en él, Arrebola hace gala de una extraordinaria fortaleza cantaora.

Basado en las formas tradicionales del flamenco ortodoxo, adapta textos muy conocidos de García Lorca, entre los que se encuentran la elegía a Sánchez Mejías o el Vito. Además, incluye un romance final de llanto por la muerte del poeta escrito por Antonio Murcia.