El cante de Cancanilla de Marbella


Discos Flamencos
Cancanilla de Marbella
Universal, 2007
Paco Vargas


Dentro de un acertada y oportuna serie de antiguas grabaciones –descatalogadas y desconocidas para el común de los aficionados-, recuperadas por el sello Universal, encontramos ésta correspondiente al cantaor “Cancanilla de Marbella”, que de acuerdo con mi archivo es su primera grabación en solitario: por lo tanto, estamos ante un cantaor muy joven que se atreve con cantes de mucha dificultad, resueltos unos con mayor acierto que otros, todos hechos con el ímpetu furioso que da la juventud, pero sin salirse del carril por donde ha transitado toda su carrera artística: el cante ortodoxo, en sus formas más clásicas, sin concesiones a las innovaciones, si exceptuamos el corte titulado “Bulerías de Marbella”.

Sebastián Heredia Santiago, “Cancanilla de Marbella”, -conocido también, fuera de su tierra, como “Cancanilla de Málaga”, seguramente porque el gentilicio entonces vendía poco; o simplemente como “Cancanilla”, por ahorro fonético- nació en 1951, en Marbella. Cantaor y bailaor –que así se ganaba la vida entre los primeros turistas que llegaban en los años sesenta-, nació en el seno de una familia gitana de larga y rancia tradición flamenca: es hijo de la cantaora María Santiago –fallecida recientemente- y hermano de “La Chichi” y “Taroque”, dedicados al baile flamenco y hoy retirados de la escena.

Desde muy joven reside en Madrid, donde siempre ha estado en los mejores tablaos, entre los que cabe destacar "Los Canasteros", propiedad de Manolo Caracol, y “El Corral de la Morería”, que dirigió Manuel del Rey y que sigue regentando la bailaora cordobesa Blanca del Rey. En ellos alternó con la plana mayor del flamenco y aprendió los secretos del cante y del baile. Formación que fue completando y que le sirvió para estar en las compañías de José Greco y de Lola Flores. En 1998 consiguió el “Premio Enrique El Mellizo” en el Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba, a partir del cual comenzó una carrera como cantaor de “alante” que le llevó a ser uno de los artistas más solicitados en Córdoba y su provincia y, lo que es más importante, a ser reconocido en su tierra malagueña. De tal modo, que desde entonces hasta hoy está recibiendo por parte de la afición el trato que merecen sus muchos años de formación y profesionalidad en los tablaos, siendo un artista habitual en las galas de la Peñas Flamencas de Andalucía y en los carteles de los mejores festivales, en los que comparte escenario con las figuras del momento.

Cancanilla es un cantaor de los considerados “largos”, por cuanto tiene un amplio y profundo conocimiento de los distintos palos flamencos, amén de una indiscutible estética –que mira al espejo de la escuela de Mairena- y un concepto propio del cante. Si a eso añadimos su gran dominio del compás -es un cantaor con una asombrosa cuadratura rítmica no sólo cantando, sino cuando baila con arte por bulerías-, pues hemos de concluir diciendo lo que ya muchos sabíamos y que ahora se está descubriendo: que estamos ante un excelente cantaor en plena madurez artística que merece la pena ser escuchado.

Como también merece que nos paremos a escuchar “El Cante de Cancanilla”, CD que forma parte de la colección comentada al inicio, grabado en el sello “Fontana” en 1972, que ha sido reeditado –de la mano de José Manuel Gamboa, que se encarga de los textos y la selección de cantes- con el siguiente contenido: alegrías, tangos, fandangos naturales, tarantos, bulerías de Marbella (bulerías con matices personales cuya letra hace alusión a Marbella), seguiriyas, tientos, soleá (para bailar), bulerías y fandangos de Huelva.