El canario más sonoro vol. 2


Discos Flamencos
Gitanillo de Vélez
Diputación de Málaga, 2007
Rafael Suárez López


Quiero marcar desde el principio, y volveré a recordarlo al final, que valoro en gran medida la reedición de este disco. Los objetivos que pretende se hacen merecedores de elogios que nunca tendrán la categoría de exagerados.

Dar a conocer a las actuales generaciones las aportaciones que realizaron determinados embajadores del flamenco a la cultura popular de las localidades y comarcas donde extendieron su arte, no solamente debe ser motivo de satisfacción sino también de estimulo para que esa experiencia se repita en cualquier otra parte de nuestra geografía para cualquier arte o ciencia.

Una vez dicho esto, nos centramos en el disco y aunque espero evitar un estado de ánimo condicionado por la positiva “entonación” de las reflexiones anteriores, expongo mis apreciaciones.

Con acompañamiento de lujo a la guitarra, Melchor de Marchena e hijo, podemos escuchar ocho temas: siguirillas, soleares, tangos, tarantos, fandangos y rumbas. Los dos últimos cantes por partida doble. Todas las letras son Populares, excepto la adaptación del conocido ªAdoro” de Armando Manzanero en la última rumba.

Gitanillo de Vélez no le vuelve la cara a ningún estilo. Intuyo que alguna influencia hubo de tener la heterogeneidad del auditorio y de las situaciones. Recordamos el entorno, que no es otro que la cosmopolita Costa Malagueña, y por tanto estamos hablando de turismo, verano, sol, playa, fiestas populares, nativos, foráneos,….

Pero no termina ahí, también se atrevió en su vida artística con el acompañamiento a la guitarra. La última interpretación de la Malagueña “La Caleta y el Limonar” que realizó Pepe Beltran “Niño de Vélez”, poco antes de morir, fue acompañada a la guitarra por el Gitanillo de Vélez y eso son palabras mayores.

Entiendo que el desarrollo de cualquier actividad con perspectiva horizontal, el flamenco incluido, hace que tengamos más dificultad para encontrar raíces a cierta profundidad, pero en cambio puede tener la facultad de llegar a más gente, lo que casi siempre es propicio para fomentar aficiones, y eso también es bueno.

Este disco no formará parte de ninguna colección antológica del flamenco, pero sí ocupará un lugar destacado en mi discografía, como ejemplo del fomento de la cultura flamenca que realiza una Administración local, Diputación de Málaga, en su ámbito provincial.

Espero completar mi estantería con otros ejemplos parecidos.