Diego del Gastor. El eco...


Libros
Angel Sody de Rivas 
El Flamenco vive, 2004
Marcos Escánez Carrillo


DIEGO DEL GASTOR. El eco de unos toques. Libro + CD



Distintas manifestaciones, prácticamente simultáneas, han intentado revitalizar la figura de Diego del Gastor en estos últimos meses, y sin duda lo han conseguido…

La primera iniciativa tiene lugar con el disco del sello RTVA titulado “Colección. Nuestro Flamenco, Vól. 2”, que recoge algunos toques del maestro de Morón; continúa el grupo “Son de la Frontera”, que le hace un homenaje dedicándole su obra prima y se culmina con este libro-disco de excepcional cuño; amén de las muchas conferencias que ha impartido el escritor e investigador José Manuel Gamboa sobre la vigencia de su toque a lo largo del tiempo.

La obra escrita plantea la necesidad de contextualizar cada periodo de la vida del guitarrista y lo justifica diciendo que es necesario para entender la personalidad del artista. El autor, que carece de afán de protagonismo alguno, analiza el toque de la escuela de Morón y su historia, con apoyatura de muchísimas fotografías de gran interés y remata con una antología de glosas dedicadas a Diego.

Pero si el documento escrito es importante, aún lo es más el fonográfico, que contiene una serie de toques, rescatados de su disco “Evocaciones” y de algún otro single, que dan perfecta cuenta del extraordinario arte del de Gastor, ya que sin ser un virtuoso, poseía el aire de raíz más personal de la historia de la guitarra. Una forma de tocar que podríamos describir como “la flamencura hecha expresión”. Una expresión cuyo relevo coge Jerez, pero que para la expresión hace descansar todo el peso de la armonía en el rasgueo. Diego dejaba el este peso en una sola cuerda, en una nota, siempre fundamentado en el pulgar. Esa es la gran diferencia y lo que distingue la genialidad de lo gracioso.

Este bohemio, que apenas quiso salir de su tierra, supo hacerse comprender entre los aficionados y ha dejado ese poso que sólo dejan los grandes, que nos hacen retroceder en el tiempo en busca de ese encuentro con la raíz, con la verdadera raíz del sentimiento más flamenco, más profundo, más eterno.

Seguramente, con Diego empieza el verdadero concepto del toque gitano, si es que esto existe, aunque está claro que habrá quien confunda mi expresión con el más amplio sentido de la palabra flamenco.

Qué le vamos a hacer…. “El que la pille pá él”.