Despertar


Discos Flamencos
India Martínez
Warner Music, 2009
Pablo San Nicasio Ramos


“Despertar” es el segundo trabajo de Jennifer Martínez Fernández, más conocida como “India Martínez”.

Artista de contundente belleza física y voz de aterciopelada gitanería, la carrera de esta cordobesa afincada en Almería tiene ya bastante recorrido. Eso a pesar de contar apenas con 24 años, antes de la publicación del trabajo que nos ocupa.

Lanzado en la primavera de 2009, el disco cayó de pie en los entresijos de la industria y los que mueven sus hilos. No en vano fue nominado nada menos que a dos categorías de los premios “Grammy Latinos”.

Entre las razones del éxito podría situarse la gran apuesta comercial del trabajo. Partiendo, eso sí, de una etiqueta de flamenco extraordinariamente puro.

Y es que, entre los créditos de los doce temas, encontramos cantes que no se recordaban de paso por las tiendas desde tiempo inmemorial. Apunten: alboreá, romance, guajira, trilla y aires de Levante. De entrada, es difícil mirar con más ganas hacia los orígenes flamencos.

Ahora bien, que nadie se espere aquí un recordatorio a las viejas glorias del cante jondo porque, de eso, nada de nada.

Si lo que se buscaba era un disco de amplias rentabilidades y coberturas mediáticas, se ha logrado de pleno. En “Despertar” todo es susceptible de ser considerado un “pelotazo”. Desde las letras, a los ritmos, pasando por unas interesantes colaboraciones. Prácticamente la totalidad de los temas son pegadizos, potentes y “cañeros”. Desde las rumbas y baladas más genuinamente pop, hasta los cantes que atendían “a priori” por puros.

De hecho, son estos los principales focos de atención del disco. La alboreá y su romance subsiguiente son puro fuego por jaleos. A ver qué nos creíamos.

Arreglos, instrumentaciones, velocidades y demás efectos, han lavado tanto la cara a esos estilos que algunos están prácticamente irreconocibles.

Todavía uno se pregunta cómo puede ser que “Lágrimas Benditas”, el corte que cierra el disco, sea considerado aire levantino con tanto olor a tangos-rumba. Yo pensaba que por Levante se entendían las cartageneras (sí, está en tono de cartagenera, pero lo del compás…), murcianas, levanticas, tarantas… ¿no? Pregunto.

Estamos, sin duda, ante un álbum que nos hará volver al diccionario flamenco y repasarnos bien la lección. Al final de lo cual, quizá, nos asaltarán más dudas de las que teníamos.

Sea como fuere, el disco ha sido presentado como acercamiento al flamenco más puro, a las músicas del Mundo (hay una canción egipcia donde India se siente como pez en el agua) y al pop. Más de lo último que de lo otro. Así que el disco se mimetizará bien en el reposacedés del coche, yo ya lo tengo. No así en el archivo de hondura para el recuerdo.

En el balance final, muy homogéneo, dos cortes destacan por encima del resto. La lozana y brillante versión de “Adiós a España” y la trilla “Mundo de Locos”, que sí parece advertir cánones y bridas al trote rumbero. Temas que suben el listón de un disco que dará rentables “bolos” a su protagonista, pero que quizá la aleje de sus inicios, marcados por una prometedora carrera sobre la arriesgada cuerda, floja, del cante por derecho.