De Otro Tiempo


Discos Flamencos
Miguel Lara el Canario
Droguería Music, 2011
Antonio Nieto Viso


Hace unos días llegó a mis manos el Cd. “De Otro Tiempo” que ha grabado el cantaor Miguel Lara el Canario. Está acompañado por las guitarras de Antonio García (padre) en el corte nueve, mientras que en los restantes, la sonanta acompañante es la de Antonio García (hijo). Aunque está grabado y producido en Septiembre de 2011, no por ello ha perdido las esencias artísticas del momento de su creación.


El Canario busca aquí una línea melódica para agradar al mayor número posible de aficionados, y lo consigue con su don natural de una voz privilegiada, sobre todo para los cantes libres. Naturalmente, necesita ir puliendo elementos musicales que puede conseguir con el estudio correspondiente, unido a sus vivencias personales en los escenarios compitiendo con sus compañeros en este difícil mundo del flamenco.

Conozco personalmente a este joven cantaor, y he tenido la oportunidad de escucharlo en varios concursos de saetas, modalidad de la que es un destacado especialista, que ha dejado patente en la apertura del Cd., pero convendrán conmigo que en este caluroso mes de Agosto no es la época propicia para hablar de este cante religioso.

Las querencias sonoras continúan manifestándose muy bien en la granaína de Manuel Vallejo, artista que le sirve de referencia en más cantes. Afortunadamente, Vallejo está volviendo a la plena actualidad por los más jóvenes intérpretes. El Canario hace muy bien con sus excelentes facultades en basarse en el maestro sevillano que vivió entre los años 1900 y 1959.

Noto que ya voy para mayor escuchando los caracoles que este cantaor de El Saucejo canta según el esquema de José Menese. El tiempo pasa y las siguientes generaciones se fijan en estos maestros que han marcado una época, aunque pienso que se debe seguir la ortodoxia, no es bueno ser copista porque de ellos son los defectos del creador.

Encontramos buenos detalles en los fandangos naturales, en los que afloran los sentimientos de las escuelas sevillanas por las que siente especial predilección. Está bastante bien en la petenera de Medina con bellas curvas melódicas dominadas totalmente con sus sobradas facultades.

Es lógico cantar en los tonos que uno se siente a gusto para encontrar la vía de expresión como queda acreditado con la malagueña de la Trini muy bien adornada con el cante de Juan Breva, en mi modesta opinión es lo mejor de este trabajo. Con el compás de las bulerías que creó Vallejo, el Canario demuestra que se encuentra a gusto venciendo las dificultades con su poderío sonoro para honrar a un artista que estuvo inmerecidamente bastante olvidado durante años.

Con la música de la taranta de Linares abre el primer tercio para desarrollar el espectro minero al servicio del arte con ecos heterodoxos, que aunque puedan ligeramente deslucir ha querido arriesgar con su carácter personal al amparo de lo artístico.

Cierra bien Migue Lara este ciclo discográfico con la seguiriya de Francisco la Perla según don Antonio Mairena, la misma línea que sigue con el pellizco jerezano inconfundible de Manuel Molina.

Los defectillos de este trabajo son perdonables, puesto que este cantaor tiene toda una vida por delante para día a día ir ganándose el respeto de la afición que se basa a veces en el pasado, pero con el oído puesto muy atentamente en el presente.