Colección. Nuestro Flamenco 2


Discos Flamencos
VVAA
RTVE Música. 2004
Marcos Escánez Carrillo


Manolo Caracol, Perrate de Utrera y Diego de El Gastor



Entre tanta modernidad, tanto estribillo pegadizo y liviano, tanto flamenquito moderno de voz enlatada y gris; entre tanta indolencia comercial y facilona, y tanta música superficialmente dificultosa, nos encontramos con la recuperación de cantes y toques que tuvieron lugar en el directo de TVE, durante la serie Rito y Geografía del Cante, ahora llevados a Cd, anteriormente llevados al video. Y la verdad es que a la vista de lo que tenemos, viene bien recordar cómo era el flamenco de años pasados, que no lejanos, y así poder observar la evolución de este Arte, que no hacer balance.

Los fandangos de Caracol han resultado ser verdaderas joyas de museo, por nadie igualados y por todos admirados. Su personal forma de interpretar los distintos estilos que dominaba, convierten en ardua la tarea de identificar el patrón del que parte. Aún así, se conocen como autores de algunos de los que interpreta aquí al Almendro y al Chato Mendez.

Continua con Soleá de Joaquin el de la Paula, una solearilla corta y remata con una aportación personal para la que elige la letra “Qué doble de campana”. Un excelente Melchor de Marchena pone la guinda a este regalo de misterio y nerviosa sobriedad. En la seguiriya “A clavo y canela” de Manuel Molina, se presenta un Caracol barroco y preciosista, sentido y profundo, pero es en la segunda parte, cuando termina con la de Manuel Torre donde encontramos a un maestro dolorido y desgarrado.

Sigue una serie de Fandangos con su hijo Enrique, donde aparecen los fandangos de Caracol y remata con otro de los fandangos caracoleros que se caracteriza por los préstamos que adopta de la malagueña del Mellizo; sobre todo al final.

De fondo, encontramos una serie de aficionados que no pueden ni quieren reprimir su emoción y estallan constantemente en Olés. Una ambientación lejana al silencio, pero muy entroncada con la realidad del verdadero flamenco, donde el oyente interactúa con los artistas.

El disco no tiene desperdicio. Sigue un Perrate de Utrera exultante acompañado por Pedro Peña con tientos, todos de Cádiz, incluyendo el ampliamente conocido con la letra “Guerra”. En la soleá, encontramos un flamenquísimo Diego del Gastor a la guitarra, de acompañamiento sobrio, reposado y matizado. Perrate empieza con Juaniquí, Frijones, Ramón el Ollero, y sigue moviéndose entre Lebrija, Alcalá y Jerez.

Después hace los Tangos de Málaga, del Piyayo, tan de moda en los años 70 entre los aficionados. Seguiriyas de Jerez y una de cambio, para terminar por Bulerias, con la música que Mairena utilizó para musicar algunos romances con remates más o menos conocidos como jerezanos.

El documento lo completa una completa muestra del toque por Alegrias, Seguiriyas, Soleares y Bulerias que nos envuelven en el sonido rancio y profundo de Diego el del Gastor.

Lo dicho.... No tiene desperdicio.