Canto a los poetas


Discos Flamencos
Miguel López
La Voz del Flamenco (2008)
Fernando Romero


Canto a los Poetas es el segundo disco del jienense Miguel López (el primero fue Cantes de la Emigración) y su primera aparición pública tras quince años de ausencia de los escenarios. Es un trabajo de gran sensibilidad y un sentido homenaje a poetas como Lorca, Machado, León Felipe y de Loxa, con muchas composiciones de su amigo, recientemente fallecido, el coreógrafo granadino Mario Maya. El verso, el grito rebelde de este hijo de emigrantes que en su juventud ganó el 1° premio de la canción Andaluza de Alhama de Granada tienen un mayor peso en este trabajo que lo que llamaríamos el cante por el cante o el flamenco puro. Se dejan sentir influencias de cantautores como Gerena, Manuel Molina Jiménez (el de Lole) o del propio Enrique Morente, a medio camino entre el compromiso social y la investigación. Quizás este trabajo refleje lo que el propio López ha dicho en alguna ocasión: “Mis vivencias y amor a los poetas me indujeron a poner música mas con el corazón que con el virtuosismo, pues les canto con el alma”.

Es sobre todo, como reza el título del álbum, un homenaje a los poetas que han marcado a este cantaor, un viejo proyecto para poner música a los versos que más le han influido. Editado por el sello La Voz del Flamenco en 2008, es un disco que está gustando, con buenos arreglos de Michele Iacarino y Pedro Sierra, la voz en off del propio León Felipe y la colaboración especial de Juan José Amador. La guitarra de Pedro Sierra y el propio Iacarino se hace notar en casi todos los temas, bien arropados por la percusión de Pablo Estévez y el bajo eléctrico de Javier Jiménez.

Miguel López se define a sí mismo como cantautor flamenco y este trabajo tiene aires de canción protesta. Temas variados en donde se detectan pocos palos clásicos, salvo unas alegrías, tangos y ritmos por bulerías que están siempre presentes en el trasfondo y con un espíritu más próximo al flamenco intelectual que al de tablao y peña. Por eso investiga por vericuetos ajenos a la ortodoxia flamenca persiguiendo más realzar el verso del poeta aunque sin dejar en ningún momento la inspiración flamenca. Destacamos el tema inicial, Baladilla de los Tres ríos, muy cañera y que nos recuerda al rock andaluz de Triana. En todas las piezas demuestra Miguel López que conserva su potente y personal voz si bien a veces a veces puede resultar un poco monótona. Me inclino especialmente por Amor que vengo herido casi un himno en el que los arreglos musicales, los coros y el desgarro de la voz del artista nos conducen hacia un momento de climax musical.

Un disco interesante para un público universal en donde se hace inevitable escuchar los ecos de Morente y que, por cierto, gusta más a medida que más se escucha.