Cante gitano


Discos Flamencos
Rafael Jiménez Falo
Celestial Harmonies (1996)
Fernando Romero


Este no es un disco nuevo aunque si actual, pues es el único que el cantaor asturiano ha grabado hasta la fecha y ha sido premiado con la Copa Teatro Pavón al Mejor disco del año y al Mejor intérprete joven.

Grabado en Alemania por un sello norteamericano y compuestos los temas por el propio Falo junto a Juan Antonio Suárez y David Serva Cante Gitano, aparentemente, puede parecer un disco que refleja la fiesta gitana (al menos por la imagen de la portada), pero lejos de las apariencias es un resumen de lo mejor de Falo Jiménez: elegancia, intimismo, conocimiento, dominio de los palos más flamencos, innovación y sentido de la medida y del control. No es un disco frío, pero si calculado, y en esto el cantaor muestra su sello norteño, del que va sin prisa, del que se deja llevar por el arte pero hasta cierto punto y guiándolo desde el conocimiento.

La percusión y sobre todo las guitarras tienen también mucha presencia en esta grabación que arranca por soleá con el tema Viejando, muy bien introducido musicalmente y que deja ver los personales melismas de Falo. Cante sobrio pero a la vez muy dulce sobre ese fondo de timbales que arropan al cantaor. Entra el segundo tema (A la tía chata) por bulerías que, lejanas como él, llegan desde su Asturias transmontana. Es un guiño a su tierra, pues son unas bulerías asturianizadas o una asturianada aflamencada. Es el aldeano, el asturiano Falo, cantando “en el campo nacen flores y en mi corazón amores” , verso que le sirve de estribillo y que incluye una estrofa vaqueira (cante de los pastores del Occidente asturiano) y que para hacerlo más creíble hasta usa hasta la lengua vernácula: “Este pandero que tocu ye de peyeyo de oveya-..” Pero no solo hay ingredientes astures en la letra sino también en las melodías y en los pases del tono mayor al menor, muy a estilo de la tonada asturiana. Tras sus bulerías --un homenaje a su tía abuela Chata, gitana de Asturias que le enseñó la bulería con elementos del folclore asturiano-- , pasa a una soléa por bulería: “ponte a pensar en mi querer” en la que podemos disfrutar del virtuosismo del toque (le acompañan en todo el disco Canito, Paquete, David Serva, Guadiana, Antonio Carbonell, Guadiana, El Negri, y Jose A. Galicia) y en donde conduce, no solo a su “penita” sino a su voz, que modula con maestría y un estilo que nos recuerda a Manolo Caracol, cuyo eco aparece en muchos de sus cantes junto con una técnica muy de escuela que también nos trae aires del gran Antonio Mairena. Aunque Falo no abusa de su chorro de voz puede rematar si se lo pide el cuerpo con un buen torrente sonoro, eso sí, cuando él quiere. El cuarto tema “caramelito” nos introduce en un ambiente más moderno, por tangos, que en un momento dado pueden resultar monótonos por su ritmo más pausado pero que le aporta un climax elegante y relajante. Llegamos a la parte más jonda del disco con una seguiriya “Al paso”, arrancando el de Oviedo con poderío, dando paso posteriormente a una soleá “En Alcalá no reina alegría” que es, a mi juicio, la más acertada de todo el disco. Aquí saca lo mejor de él. Quién sabe si por pura nostalgia de su infancia pues su letra es evocadora: “Desde niño yo soñaba con ser mayor y cantar los cantes que mamá me ponía a escuchar”. Pero Falo ofrece también un aspecto más festivo y se permite una bujería festera (“El cuarto”) aunque sin perder nunca el control. Los dos últimos temas del disco demuestran su largueza y su dominio de los palos menos populares. En el caso de la taranta “el valle”, escuchamos un Falo que llega a su punto álgido con un admirable dominio de la voz. Acaba este primer y hasta ahora único disco con unas malagueñas del Mellizo sin acompañamiento de instrumento musical, emparejando con maestría su voz al canto gregoriano del Coro del Teatro de la Zarzuela de Madrid dirigido por Antonio Fauró Morón de este tema titulado “A Enrique el Mellizo” tratando el artista de demostrar, como otros lo han hecho, que el Mellizo basó en este canto religioso y de origen medieval su peculiar malagueña.

Un disco indispensable para los amantes del flamenco, máxime teniendo en cuenta que el asturiano se prodiga poco en grabaciones (quizás porque quiere meditarlas mucho). Sí podemos adelantar, según nos contó el propio Falo, que está preparando nuevo disco que irá precedido de un single con dos cantes, que interpretará el próximo 11 de noviembre en el día de la presentación pública de la Asociación Flamenca de Madrid que llevará su nombre. Y nadie mejor que el propio artista para decirnos lo que va a ser su nuevo disco: “la idea sigue siendo rescatar palos en desuso y buscar nuevas armonías y contextos sonoros que actualicen y enriquezcan los cantes. El ofrecerlos actualizados al público de hoy es para mí una manera de destacar su esencia”.