Calle del puente


Discos Flamencos
Mariano Mangas
Icaria, 2009
Pablo San Nicasio Ramos


Hasta hace no mucho, ser de Burgos era casi como ser de Estocolmo en el mundo del flamenco.

De Despeñaperros para arriba no estaba muy de moda (salvo en los puntuales y conocidos núcleos madrileños o manchegos) aquello de ser guitarrista, cantaor o bailaor. Y no es porque la historia no se empeñase en llevar la contraria con ejemplos gloriosos. Era solo que se tendía a desconfiar de aquello no que no tuviese en el carnet de identidad alguna indicación o parentesco con nuestra querida Andalucía. Es algo, por otro lado, bastante humano.

Andando el tiempo se van sumando cada vez más, por no hablar en términos de avalancha, intérpretes flamencos de todas latitudes, no sólo ya españolas.

Entre los guitarristas nacidos en tierras castellano-leonesas, destaca uno: Mariano Mangas. No es el único, y puede que no sea el más famoso (paisano, por cierto del mítico profesor asentado en Madrid Elentry). Pero lo que hace de Mariano un guitarrista especial es su amplísima formación (quizá el prototipo de guitarrista del futuro) y su interesante trayectoria, no solo a nivel concertístico, sino a nivel pedagógico.

Alumno directo en Rotterdam del maestro Paco Peña, con quien se licenció en guitarra flamenca cuando por aquí no había sitio (qué cosas) y poseedor del Superior de Guitarra Clásica.

Mariano presenta “Calle del Puente”, debut discográfico que compatibiliza con su labor didáctica en el Conservatorio “Arturo Soria” de Madrid.

Primer disco con elementos guitarrísticos tradicionales ensamblados a claras influencias del tango argentino, y no solo por los arreglos instrumentales. Las nueve pistas que lo componen cuentan con interesantes colaboraciones: Rafa de Utrera en la bulería inicial, el acordeón de Cuco Pérez en la farruca “Mi Farruca”. Nieves Márquez canta por fandangos en la cuarta pista y Pedro Sanz hace lo propio en los tangos dedicados al pintor Vela Zanetti.

El violín de Diego Galaz se suma al grupo habitual de Mariano. “Jorguillo” a las percusiones, la flauta de Miriam Ridruejo (también compositora en este disco) y el bajo de Jesús Díez “Chusón”.