Bordón de Trapo


Discos Flamencos
Miguel Angel Cortés
Karonte, 2006
Marcos Escánez Carrillo


La nostalgia ha regresado. Ahora se llama de otra manera y suena por tangos. Graná en el primer plano de la escena toma el protagonismo y despacito, pone a nuestro alcance la posibilidad de sentir allí donde apenas viajamos de la mano de nadie.

Las puertas de este disco las abre la nostalgia y suena por tangos; y Miguel Angel Cortés, algo más dulcificado que en sus últimas aportaciones en directo, sobre todo en aquellas en las que acompaña a Arcángel, se destapa tan flamenco como siempre con este soporte de gris y marrón por fuera, y de arco iris por dentro.

Ocho años median entre su “Patriarca” y éste, su desahogado “Bordón de trapo”, hecho desde la calma, deleitándose en la sencillez, resumiendo una trayectoria flamenca en el flamenco y desde el flamenco.

Por bulerías te llama desde un “Aljibe de madera”, con las cuerdas nuevas, recién puestas, en una perfecta estructura de tensión y nitidez. Por bulerías, te hace pasar a ese patio renacentista donde la nostalgia te observa desde su ficticio retiro, en una esquina, a la sombra.

Arcángel para Arcángel en la soleá; tiempo, futuro y ancla para Esperanza Fernández en la bulería; eficiencia exacta y armonía inteligente para Carmen Linares en la seguiriya.

Sin ser “El disco” de Miguel Angel Cortés que todos esperaban, con más presencia de Gerardo Nuñez de la deseada, con un sonido más suavón de lo que recordamos, “Bordón de Trapo” llega, toca y se queda.

Aún no ha llegado el tiempo necesario en que este guitarrista deba echar la vista atrás para hacer balance de los senderos que anduvo en esto del arte. Es tiempo, pues, de luces y de sombras, sin síntesis ni remedios mágicos. Así, con el trapo borra la pizarra de la memoria mientras que el bordón define su flamenca personalidad guitarrística.

Alterna las técnicas percusivas con espectaculares picados y con melodías sugerentes sobre las primas, apura tiempos, liga tercios, que también en la guitarra es un valor, y se pasea entre Graná y Sevilla con su hatillo de trapo al hombro, aunque el camino pase por Nueva York y linde con Nueva Zelanda.

Pero en Graná hay paisajes que nunca volverán a decirle lo que de niño escuchó en ellos. Y con un puñado de nostalgia de la sombra hace un guiño por granaínas a su paisano Morente.

Este “Bordón de Trapo” que puede quedar diluido entre los muchos trabajos de guitarra que se editan en estos últimos tiempos de crisis para las discográficas, debería seguir palpitando más allá del final de la promoción al uso.

Discos sencillo, cómodos de escuchar y flamencos, hay poquitos…