Así nada más


Discos Flamencos
Michio
Alameda producción, 2008
Pablo San Nicasio Ramos


Ya Jondoweb reseñó su anterior trabajo y apuntó las buenas formas de este tocaor de curiosa procedencia. Con una mezcla de origen oriental y centroeuropeo.

Recordábamos que, a una más que sólida formación clásica, aunó un profundo conocimiento del mundo y formas (con perdón…) del flamenco.

Es ahora, con “Así Nada Más” cuando Michio Woirgardt se destapa definitivamente como serio candidato a la primera línea por varias razones, y todas de peso.

En primer lugar al demostrar una fecundidad creativa muy por encima del resto de artistas extranjeros que se acercan al flamenco. Este que nos ocupa es su tercer disco en solitario, toda una marca para un guitarrista tan joven apenas conocido en España. Arriesgando su tiempo, como no podía ser de otra forma, por su cuenta y riesgo, en una cultura de por sí cerrada en ella misma. Eso denota valor y ganas de decir muchas cosas.

En segundo lugar por lo personal, ya sí, de este álbum. Si con “Zambúllete” aún se notaba mucha madera vicentera y “paquera”, ahora estamos ante una guitarra con personalidad propia al cien por cien. Con muchas menos ataduras al estilo de los grandes de la sonanta.

En tercer lugar creo que Michio pide paso porque, además de la creatividad y la personalidad, vemos con nitidez una gran calidad y variedad en todas y cada una de las creaciones de este disco, con una excepción que se apuntará mas tarde.

Serían demasiadas casualidades sacar de la chistera once temas variados y exigentes para cualquiera, con características musicales que van más allá de la mera imitación y disciplina en el compás.

La parte fuerte del álbum está en los cuatro primeros temas, lo más flamenco y logrado del disco. Y de ellos aún destaco dos cortes: la bulería inicial “Ignition” y sobre todo los tangos “Patito Feo”. Pieza de un lenguaje guitarrístico total, con un motivo principal de extraordinaria complejidad que podría tutear por su factura obras de grandes maestros españoles.

La segunda mitad del disco está compuesta de temas más cortos, de motivos más minimalistas pero sin ningún parecido en el panorama flamenco. Más bien en clara alusión a temas de la vanguardia de la guitarra clásica, también conocida por Michio.

Los instrumentos que colorean el disco son los típicos del combo flamenco, con la excepción del Shakuhachi japonés, instrumento de viento que no solo Michio ha incorporado a sus grabaciones jondas.

Hablábamos antes de un pero, de una mancha en el impecable traje de luces de este guitarrista. Creo que está en su quinto tema, “Date Vuelta”. Demasiado “popero” y sin sustancia al lado de todo lo demás. Habiendo sido capaz de componer once temas como los otros, casi mejor dejar el pop para los momentos de “vacas flacas” creativas.

No obstante, repetimos, ya quisieran muchos de los que circulan sin descanso por los festivales, tener un disco con una sola duda en medio de tanta certeza.

En definitiva, este “Así Nada Más” sitúa a Michio en la cabecera del toque flamenco extranjero, poniendo de manifiesto además la especial facilidad de las gentes de extremo oriente para asimilar ritmos y armonías de nuestro país.