Así canta nuestra Tierra en Navidad


Discos Flamencos
V.V.A.A.
Caja San Fernando, 2006
Marcos Escánez Carillo


Desde hace algunos años, la Obra Social de esta entidad financiera se propuso considerar el flamenco y la cultura andaluza como un elemento que necesita divulgación y cuido. Parece ser que la inquietud sigue siendo la misma tras su fusión con la Caja El Monte. En este sentido, son diversas las iniciativas que encomiablemente abordan para cubrir este impagable objetivo.

En el ejercicio 2006, cuando todavía tenían identidades corporativas distintas, Caja San Fernando editó un disco doble con el título “Así canta nuestra Tierra en Navidad”: el volumen número XXIV.

De especial, encontramos con respecto a los 23 discos que año tras año esta Obra Social ha editado, la intervención de Raphael que se versiona a sí mismo en “El Tamborilero”, y que se incluye en el pack un disco que ya editó esta empresa como Vol. IX en 1990. Un disco íntegro de villancicos cantados por Rocío Jurado.

De esta forma, hacen un doble homenaje a los 50 años de profesión del ya mítico cantante y a la malograda Rocío Jurado, en aras de reconocer su grandeza tanto personal como artística.

Una exultante Rocío Jurado de hace 17 años, y aunque en ella todos los momentos fueron extraordinarios, en esta época gozaba de una sosegada madurez artística y de la frescura que da una juventud llena de creatividad. Él disco es un fiel reflejo de la carrera que nos regaló Rocío Jurado; ella supo pasearse por la copla con señorío, por el flamenco con soltura, por la canción con elegancia, y por la fiesta con alma. Villancicos de todas las facturas para una inigualable Rocío.

En el volumen grabado para esta entrega encontramos a Los del Río con una preciosa versión de “las casas del nacimiento” aunque falto de fuerza en el remate; Esperanza Fernández con la propuesta que menos aporta al resultado final del disco; Angel Vargas rememorando a Vallejo con gusto; Carmen de la Jara con un original villancico campero que ejecuta con asombrosa personalidad y el Nano de Jerez, que hace un homenaje a Pepe Pinto que fue todo un baluarte de los villancicos y uno de los cantaores más maltratados por la flamencología.

La espectacular guitarra de Niño de Pura y la Marimorena aglutinando todas las voces participantes ponen la guinda a un espléndido proyecto que siempre tendrá vigencia y que será un ejemplo de elegancia y buen hacer.