Arquillo viejo


Discos Flamencos
Raúl Montesinos
Fonoruz, 2009
Antonio Nieto Viso


Por gentileza del propio cantaor, me ha llegado un cd. con el título de “Arquillo viejo” que ha grabado el joven cantaor de la Puebla de Cazalla Raúl Montesinos, hombre que lleva el flamenco en sus venas porque así se lo han transmitido sus antepasados. Este es su segundo trabajo, en el que demuestra su espectacular avance artístico, si lo comparamos con “Sembrando el aire”, que salió al mercado hace nueve años, tiempo más que suficiente para comprobar que Raúl no ha parado de cantar y de aprender; entre tanto trasiego, en el año 2004, ganó la Lámpara minera del prestigioso Concurso del Festival internacional del Cante de las Minas, con el que puso fin a su intervención en los concursos.

“Arquillo viejo”, que es lo mismo que decir reunión de cante jondo en la Puebla de Cazalla, ciudad que ha dado al flamenco artistas de la talla de la Niña de la Puebla, Miguel Vargas, José Menese, Diego Clavel, y ahora Raúl Montesino, que si se dedica con plenitud al cante, puede alcanzar un buen lugar en el escalafón.
A lo largo de once cantes que contiene este cd., está acompañado por las guitarras de Manuel Herrera, Paco Cortés, Manolo Franco, y Domi. Decir también que las letras son de Francisco Moreno Galván, de temas populares, del propio cantaor, y de Francisco de la Obra Martínez; además de unos excelentes efectos sonoros de palmas, y otros instrumentos musicales.

Este trabajo, me merece un gran respeto, ya que el propio cantaor se lo ha pagado de su propio bolsillo. Me preocupa, que esto ocurra, muchos más, cuando grandes artistas también tienen que sufragar y correr con todos los gastos de sus nuevos cds. Pienso que algo habrá que hacer para encontrar una solución a este problema.

Escuchando, cante por cante, estas son mis conclusiones, según mi leal saber. Comienza bien por alegrías de Cádiz y cantiñas, elemento diferenciador que no todos los artistas saben dilucidar. Bastante bien está en la malagueña de don Antonio Chacón, en la que el joven modula su voz según le dicta su corazón, se introduce en los aires bravíos con una rondeña que empalma con un hemistiquio del fandango personal de Cayetano Muriel, y cierra con el zángano de Puente Genil que creó el maestro Fosforito.

Cambia de tercio, y se atreve con la soleá de Alcalá bien ejecutada, pero que en mi opinión debió utilizar el clásico juguetillo final, para así darle la sonoridad que este palo merece. Cantando la nana, que dedica a su hijo Alejandro, ha alcanzado altas cotas interpretativas con el plus añadido de que este estilo se utiliza poco en las grabaciones actuales, ni tampoco cara al público. Me parece que ha estudiado mucho, para poco a poco, ir dominando todo el Cante, lo que me parece muy bien, puesto que para comparecer en los distintos escenarios, el cantaor, o cantaora actual, deben manejar y conocer todas las cartas de la baraja, incluso algunas más.

En el quinto corte, Raúl Montesinos, nos vuelve a sorprender con la malagueña de Fernando el de Triana, que completa con una minera, que dedica a la memoria de Pencho Cros, aquel gran sabio de los cantes de Levante que nos dejó el 26 de Octubre del 2007. Las Bulerías suenan bien, aunque debió imprimirles más velocidad musical. Por Peteneras, se acuerda de algunos de sus creadores como, La Rubia de Málaga, y de Medina, aquí ha sabido conectar con la tradición, y con la más reciente actualidad.

Me parece bien, que unas sevillanas para escuchar, tengan un espacio en este cd. Los fandangos de Enrique Morente están perfectamente estructurados, para luego dar paso a los distintos personalismos onubenses. Me gusta la versión que hace de los campanilleros, un cante que creó Manuel Torre, pero que en la voz de la Niña de la Puebla (su paisana) alcanzaron fama mundial.

Se despide Raúl Montesinos, a lo grande con una seguiriya de Jerez que remata flamencamente con la cabal de Los Puertos del Tuerto de la Peña. Ahora amigos y amigas, a vosotros os toca, si así lo quieren, escuchar “Arquillo Viejo”, a ver que les parece, yo creo que merece la pena, a mi me ha gustado.