Armonía del Flamenco


Libros
Manuel Granados
P. Beethoven 2000,S.L(2004)
F. López de Haro


Toda obra pedagógica musical destinada a la divulgación del arte Flamenco es en principio bien recibida y acogida con entusiasmo, dada la escasez de estudios rigurosos sobre la materia en cuestión. El aprendizaje de la guitarra flamenca hace ya algún tiempo que se ha visto reforzado por numerosos trabajos editoriales y series audiovisuales centradas en las obras de las grandes figuras del toque.

Las ediciones destinadas a la divulgación del lenguaje musical y armónico aplicada al instrumento en cuestión y desde la óptica del Flamenco, como decimos es reducida. No obstante, para cualquier otro estilo musical existen a nivel internacional cientos y miles de tratados en papel, en formato audio e incluso audiovisual, así como escuelas privadas, públicas, universidades, diplomaturas, licenciaturas y todo lo que usted quiera imaginarse al respecto. Esto una vez más, me hace reflexionar sobre nuestra dejadez y nuestra inoperancia con todo lo concerniente a la divulgación de nuestra cultura, así como una falta total de visión comercial y empresarial.

Por eso, quiero agradecer una vez más el esfuerzo que realizan ciertos colectivos; maestros, editoriales, asociaciones y artistas para con la divulgación y enseñanza de todas las disciplinas del Flamenco.

El tratado en cuestión denota un afán por el autor, Manuel Granados, por conseguir llegar a todos los rincones oscuros, por no decir negros, en el aprendizaje de la guitarra flamenca, otra cosa es que lo consiga.

El planteamiento me parece erróneo desde un principio, quiero decir; ¿porqué nos empeñamos en aislarnos del mundo, y recurrimos a teorías ancestrales musicalmente hablando? ¿Queremos divulgar o pretendemos aburrir y exasperar al público? ¿No deberíamos intentar acercar el Flamenco a todos los públicos? Además tenemos la obligación de enseñar dentro de todos los parámetros pedagógicos actuales.

Según mi entender creo que el dilema funcional de la enseñanza de la armonía en nuestro país es a todos los niveles, llámese música clásica, flamenca o ligera y debemos darnos cuenta que bajo cualquier contexto principalmente estamos formando a músicos. Para mi un guitarrista flamenco principalmente es un músico.

Para disfrutar de este trabajo hay que tener unos conocimientos musicales muy extensos dado que usa términos propios del siglo XIX. Llamemos a las cosas por su nombre ¿por qué llamarlo “modo dórico griego”? cuando hoy en día todo el mundo lo llama “modo frigio gregoriano”, mas bien modo frigio a secas.

En fin rizar el rizo, primordialmente es lo que se consigue cuando uno lee y analiza la obra en cuestión.