Anyway


Discos Flamencos
Flavio Rodrtígues
Formula Free, 2009
Pablo San Nicasio Ramos


“Anyway” es el primer disco de Flavio Rodrigues. Guitarrista de apenas treinta años en el momento de la publicación de este álbum, es el tocaor de Sao Paulo sin duda uno de los más y mejores exponentes de guitarristas flamencos extranjeros residentes en España.

Curtido en el ambiente del tablao y las compañías de danza, algunas de gran actividad y renombre, este brasileño se ha prodigado abundantemente en colaboraciones y eventos flamencos, sobre todo en la región madrileña. Además, de su interesantísimo curriculum rescatamos un estimable papel en el concurso de Córdoba del año 2007.

Es pues alguien que, sin haberlo escuchado previamente, reúne algunas condiciones más que destacables para pensar que lo que encierre su disco sonará bastante por encima de los niveles simplemente dignos.

Y es así. “Anyway” es una gratísima sorpresa. No por el despliegue técnico del guitarrista (de estilo semejante a sus ídolos guitarrísticos) ni por la elección de temas, algo que se comentará. Este primer álbum destaca sobre todo por la gran asimilación del “aire” flamenco en los diferentes toques, Flavio a veces parece de Cai. También por las originales aportaciones tímbricas e instrumentales que ofrecen los arreglos del disco.

Son diez temas con una toná de regalo a modo de bonus track, tan habitual últimamente.

Se presenta “Anyway” con un brevísimo preludio que colorea una evocación sonora de su Brasil natal.

País que nunca dejará de lado Flavio durante el recorrido de su disco.

Como segunda pista encontramos “Gavota de Ipanema”. Preciosa versión por bulerías del que ya casi es el segundo himno de su país. Es además un corte donde se ven excelsas intervenciones de Jorge Pardo, cómo no, en los vientos. Sin duda, como se verá a lo largo de estas, y de las otras bulerías “Sao Paulo de la Frontera”, de aire descaradamente tomatero, nos encontramos en el terreno donde mejor se mueve Flavio.

Recuerdo a la belleza de Ipanema que termina con un interesantísimo juego de percusiones brasileñas de increíble empaste con el son flamenco. Que no sea la última vez, por favor. De aquellas latitudes tiene que venir mucho más todavía para refrescar esto.

En “Abandolao” encontramos el aire de rondeña y zángano. No muy habitual en la guitarra actual y de acertado resultado. Además, comienza el disco a abrirse al cante. Es más, quizá se podría echar de menos mayor intervención solista en “Anyway”, sobre todo teniendo en cuenta las más que solventes facultades de Flavio.

Letras flamenquísimas también en sus tangos “Destemplao”, hechas por alguien que conoce más que bien este lado del charco. En cuanto a la guitarra, son tangos que recuerdan en la fuerza y las soluciones de las que se echa mano, a aquellos que el Amigo Vicente tituló “Tangos del Arco Bajo”. Destaca aquí una preciosa introducción con trémolo y aires de granaína.

Podría decirse que son tres las influencias que vemos en la guitarra de Flavio. Por un lado, la de la escuela de Paco de Lucía (Tomate incluido), la de Vicente Amigo y la propia que da la música de su país, sin duda una de las regiones señeras a nivel mundial, musicalmente hablando.

Solvencia y lucidez creativa en su guajira “Bom Retiro”, con aires que recuerdan a aquella que vino de la mano del “Poeta” vicentero. Esta vez, además, con preciosos arreglos para el violín.

A su Miguel Candela recuerda Flavio por rumbas. Merecido y exótico homenaje a un hombre que, a buen seguro, marcó un rinconcito de la vida de Flavio y de tantos otros flamencos que pasaron por Madrid.

Pero si con la “Gavota de Ipanema” teníamos una acertada versión de la popular canción brasileña, no ocurre tanto con “Lo Bueno y lo Malo”. En este caso, la idea de versionar la magistral pieza de Ray Heredia no aporta tanto, es simplemente ponerla de nuevo en órbita sin más. Un lugar que realmente es en el que ha estado siempre.

De estética muy pura y sencilla es la colombiana “Poquito a Poco”. Pieza no tanto guitarrística como esencialmente destinada a ilustrar el cante de un estilo exitoso allende los mares.

Como una fantasía de libre estructura y compleja técnica aparece “Anyway”. Pieza corta de ideas clásicas dedicada a Luciana, esposa de Flavio.

Cierre por Toná que, lógicamente, elude la guitarra, y que a buen seguro es toda una invitación a paladear el cante, hilo conductor de todo el disco. Característica que, como dijimos, pudiera restar puntos al álbum, sobre todo por parte de quienes demandasen la guitarra por la guitarra. Algo que Flavio Rodrigues, queda dicho, podría asumir sin ningún género de dudas.

Disco donde aparecen, además de los reseñados, gente como Carles Benavent, Juan Parrilla, Pedro Obregón, Carmina Cortés, Roberto Lorente…y un etcétera de individuos que nos lleva a los cuartos de cabales del Madrid flamenco de hoy.