Antología de letras flamencas


Libros
Juan Carlos Muñoz
BYLE, 2023
José Cenizo


Os dejo el prólogo de la obra Antología de letras flamencas, de Juan Carlos Muñoz, que recoge sus letras desde 2007 hasta la actualidad. El libro se ha publicado en octubre de 2023.

JUAN CARLOS MUÑOZ: CAUDAL JONDO DE CREATIVIDAD


Hay muchos autores de coplas o letras flamencas para el cante. Desde los inicios hasta nuestros días, a todos se nos vienen a la cabeza nombres como los de Manuel Balmaseda, Agustín Ferrán, Manuel Machado, Antonio Murciano, Francisco Moreno Galván o José Luis Rodríguez Ojeda, entre otros. En los últimos años hemos sido testigos, gracias a que hacemos reseñas de libros de flamenco y de literatura, del aumento de la bibliografía sobre temas flamencos y asimismo de libros de letras. Una alegría para todos los amantes de la poesía y una oportunidad para la renovación del repertorio de los cantes.

La antología que presentamos, no obstante, es muestra de lo contrario, pues muchas de estas composiciones, y otras que no aparecen, han sido ya cantadas y su número aumenta cada día. El mismo creador, Juan Carlos Muñoz Valdivia (San Roque, Cádiz, 1963), actualiza esta repercusión en la contraportada de cada libro. En A compás de mi verdad, de 2022, antología de cantes dedicada a Paqui Lara, leemos que lleva escritos casi cinco mil temas de diferentes palos y le han cantado cuatrocientos de ellos, setenta grabados (por días aumentan estas cifras, como decíamos, y a la hora de escribir estas palabras, en junio de 2023, nos dice que ya tiene escritas más de cinco mil doscientas). Se trata, así, de un caso, quizá, de letrista récord del flamenco, o al menos muy pocos se le acercarán.

Su inspiración abarca todos los temas universales como el amor y el desamor, la vida y la muerte, el paso del tiempo, la madre, el amor a la tierra natal, reflexiones filosóficas, etc. Y, de forma explícita o no, indicando el palo o estilo o dejando libertad de adaptación, la transmite a través de más de treinta palos flamencos y diversas variedades. Ha dedicado de forma monográfica libros a algunos de ellos como fandangos, soleares, serranas, tangos, peteneras, granaínas, etc.

Siempre le hemos aconsejado, como réplica necesaria a la abundancia de frutos, la selección y el rigor máximos de cara a la publicación. Ahora escoge con tiento un ramillete de estas letras flamencas que tanto le ocupan la vida, el día a día de su existencia, pues es un creador continuo y un aficionado de calidad, interesado en todos los estilos y con la generosidad de ofrecer su obra a artistas y a aficionados. Juan Carlos compensa tal vez así la dureza de su trabajo como obrero del metal y su interés abarca otras artes como la pintura y la música en conjunto. Admirable nos parece su entrega, su caudal de creatividad, su ilimitada entrega a esta pasión de escribir para el flamenco y para los flamencos.

Hemos seleccionado de la antología algunas composiciones para demostrar el calado de su temática y su expresividad. Busquen en este libro lleno de hallazgos y de reconfortante poesía. Empezamos por la soleá, cómo no:

Mala sangre hay que tener
para engañarme con otro,
y hacerme de enloquecer.

Y por seguiriya, ese hoyo de tristeza: “Fui a su casa, / anoche a verlo / tan malito le vi que no pude, / ni reconocerlo”. Seguimos por Levante, aquí con esa queja íntima pero no exenta de denuncia, con un cierre magnífico con tres adjetivos muy expresivos, perfecta descripción de la tragedia que se masca en la mina:

A la mina yo no voy,
puedo jurarlo por Dios
a la mina yo no voy,
son muchos malos ratitos
los vivíos en ese pozo,
oscuro, cruel y maldito.

Por malagueña de Manuel Torre esta alegoría amorosa:

Un clavel dijo a una rosa,
vamos a vivir juntitos
un clavel dijo a una rosa,
donde nadie nos moleste
siempre sea primavera,
y no pase un día sin verte.

Sigamos con esta sentencia por fandango natural: “Por los silencios del alma, /
se esconde una pena amarga / por los silencios del alma, / disfrazada de verdad / la vida es una mentira, / donde reina la maldad”. O la siguiente, también por fandangos, reflejo de la preocupación moral del autor, una constante en su obra: “Hay gente buena y honrá, / y malos por naturaleza / hay gente buena y honrá, / aquellos que hacen daño / recibirán su castigo, / con el paso de los años”.


No se olvida de homenajear a artistas como Enrique Morente o Juan Talega,
entre otros. A Morente: “La voz libre del flamenco, / granaíno universal / el genio del Albaicín, / es un artista inmortal”. Por bulerías a Juan Talega: “Recordando a Juan Talega / me pellizca el corazón, / la sangre se me congela”.

Se acerca a estilos poco usuales, como esta alboreá: “Pañuelito blanco, / con sus tres rosas / duende y embrujo, / gitana hermosa”.

Y que no falte la libertad, lo más grande para todos los seres humanos y no digamos para los flamencos. Por tientos: “Quisiera ser como el viento, / que va y viene libremente / sin echar cuenta ninguna, / a la lengua de la gente”.

Sobre el desengaño, por cantiñas, estas palabras llenas de desencanto: “Casi
me cuesta la vida, / apostar por la verdad / si lo hubiese imaginado, / apuesto por la maldad”. Pero acabemos con buen sabor, con este tango-rumba:

Si la vida te sonríe,
aprovecha el momento
lo que hoy es alegría,
mañana son sufrimientos
lo que hoy es alegría,
mañana son sufrimientos.

Para terminar, aunque podría haber sido el comienzo, nuestro agradecimiento profundo por la invitación de Juan Carlos Muñoz para escribir las palabras del prólogo de su antología. Ha sido un honor y un placer. Esperamos haber estado a la altura.

José Cenizo Jiménez, Doctor en Filología Hispánica,
investigador del flamenco.