Alcalá de Guadaira


Discos Flamencos
VVAA
Marita Ediciones, 2006
Loco Mateo


La localidad de Alcalá de Guadaira es asiento primordial de creación de cantes. Sin duda, una de las escuelas cantaoras y culpa de ello la tiene el ferrocarr. El trasiego de trabajadores desde Sevilla a Cádiz durante el XIX propicia la dispersión de muchos cantaores bajo la zona de influencia del ferrocarril. De esta forma se configura la estética cantaora de Alcalá, entre muchas familias gitanas oriundas de Triana, aunque para la historia destaca una como la columna vertebral del cante alcalareño, la de los Gordos. El patriarca de aquella familia es Joaquín el de la Paula, un artista del que se sabe que fue muy friolero y que vivió en las casas colindantes al castillo de la localidad, y tantas veces nombrado en los cantes autóctonos por soleá.

Allí recibieron sus esencias cantaoras posteriores miembros de la saga como Manolito de María, que hizo célebre un peculiar Padre Nuestro por bulerías, o la saga de los Talega, encabezada por Agustín el Gordo. En Alcalá hay una plazoleta en la que se recuerda, a través de unos azulejos, a todos los demás cantaores de Alcalá de Guadaíra, entre los que destacamos a Bernardo el de los Lobitos -genio de los cantes de trilla- o el Platero de Alcalá -éste luchó en Córdoba por la Llave de Oro de 1962 que ganó Mairena-. También es memorable el nombre de Juan Barcelona, presentes en todas las fiestas flamencas del lugar pese a que no fue cantaor profesional en el sentido estricto de la palabra.

Usted se preguntará… ¿Y esto?. Pues señor mío, esto y mas es lo que presenta el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaira con la publicación de este trabajo, en el que se exhiben los pilares del cante Alcalareño, con grabaciones sonoras inéditas de Manolito Maria, por solea, seguiriya, bulerías, tangos, martinetes y saeta; Juan Talega por seguiriya, solea y bulerías; Juan Barcelona con cantes por solea y bulerías; Enrique el de la Paula con dos cantes por solea; el Platero de Alcalá por fandangos, alegrías y saetas; Bernardo el de los Lobitos, por martinetes, alegrías, fandangos y bulerías, una de ellas navideñas; y poesías de El Poeta Gitano de Alcalá y Manuel Álvarez López.

Obra de arte. Imprescindible.