Al calor de mi gente


Discos Flamencos
Antonio Porcuna
Fonoruz (2008)
Antonio Nieto Viso


“Bienaventurados sean nuestros imitadores, porque de ellos serán nuestros defectos”. Con esta frase de don Miguel de Unamuno, paso a desglosar para ustedes mis conclusiones del Cd. “Al calor de mi gente”, que ha grabado Antonio Porcuna El Veneno, un cantaor, que pertenece a una generación que ha surgido en el Alto Guadalquivir, él concretamente es de la localidad cordobesa de Adamuz, ciudad donde nació en 1968.

Comienza flojito y desorientado con unas alegrías de Córdoba precedidas de una entrada de las cantiñas que recreo don Antonio Mairena. “historias de gañanías” están bien llevadas en el ritmo y en la poesía según lo cantó Pepe Lora, para seguir los pasos de otros intérpretes que es mejor no mencionar, que forman parte de un pasado no muy lejano en el que no sabíamos si las alegrías de Córdoba eran un estilo de cante, o una canción; lo más grave aquí es que no refleja el nexo de unión del pasado y el presente.

De un tiempo a esta parte, vengo observando en las catalogaciones figurar la palabra abandolao. En mi opinión, sería más correcto enumerar el palo en concreto, rondeña, fandango de Lucena etc, por poner un ejemplo, abandolao hablando de flamenco, entiendo yo que es por el ritmo, luego toda esta rama de cantes malagueños son abandolaos en general, pero precedido de su nombre.

El Veneno con la base de Fosforito, canta el verdial de Lucena, cuando lo más lógico sería haberlo hecho a la manera del Niño del Museo, por cierto paisano suyo, ya que nación en Adamuz en 1905, y murió en 1947, sus discos de pizarra son unas referencias artísticas muy interesantes. Siguiendo con el corte dos, apreciamos el fandango personal de Cayetano Muriel; otro de los grandes artistas cordobeses al que no se la hecho justicia.

Habiendo ganado este cantaor la Lámpara Minera del Festival Internacional del Cante de las Minas el año 1999. No le encuentro ninguna explicación a la taranta tan pobre que nos llega al oído, sabemos que es de Linares, que la grabó entre otros, Juan Valderrama, pero por si sola poco aporta al arte flamenco; normalmente va unida a una minera, o a una cartagenera. Él con sus recursos y su buena voz, hubiera podido dar más grandeza a este palo minero que muy bien conoce.

Los mejor del cd, es la granaína, ampliada artísticamente con la media granaína, con buenos lirismos musicales consigue bellos efectos que le agrada a los buenos y buenas aficionadas. Lo mismo de bien está en los tangos del Piyayo, cante creado por Rafael Flores Nieto. Ni estoy de acuerdo, ni me gustan sus soleares de Cádiz, carentes de personalidad musical las convierte en una canción e imitando a un cantaor del que no quiero decir su nombre para no hacerle publicidad, es difícil de digerir el arte ante tantas carencias como aquí queda acreditado.

Sobre los esquemas creados por José Menese, el Veneno ha sabido plantear un cante que transmite la fidelidad de un maestro que lleva muchos años en esto, apto por lo tango para ser un ejemplo a seguir. Para ir concluyendo el análisis de este cd., les diré que ni bien ni mal resulta en la seguiriya de Jerez por el estilo del Marrurro, basándose en don Antonio Mairena. Finaliza con unos fandangos de Huelva de diversas escuelas, sobresaliendo Pepe la Nora, para refugiarse en Manuel Torre y el Almendro, cayendo en una caída tonal y brusca que deja al oyente con la sensación de no saber si ha terminado o no, que en el peor de los casos se queda esperando más.

Termino diciendo, que no es agradable tener que decir estas cosas de un cantaor, duele; pero espero más de Antonio Porcuna el Veneno, pero creó que “Al calor de mi gente” debió ser más cuidado.