Fuente Victoria


Discos Flamencos
David Leiva
Flamencolive, 2012
Pablo San Nicasio Ramos


Es, de los de su generación, la punta de lanza de los que compaginan la composición y la pedagogía al más alto nivel.


Es el futuro. Y no es cuestión de querer abarcarlo todo. En los tiempos actuales es imprescindible saber transcribir, enseñar, tocar y componer para guitarra flamenca, todo en uno, si quieres que tu vocación no se vaya por el sumidero de la crisis y la falta de contratos.
Es decir, que el “modelo David Leiva” se impone para los nuevos guitarristas sí o sí.

Se acabó la idea de que los conocimientos íntegros de música no sirven a la hora de vivir de esto y que “chanelar” el flamenco no se conjuga por ahí.

Almeriense de nacimiento y barcelonés de asentamiento, desde su altozano del Liceu David Leiva es perfectamente consciente de lo que se gesta en el intercambio de generaciones flamencas. De ahí que el grueso de su producción esté encaminado a surtir de material a las todavía medio vacías bibliotecas pedagógicas flamencas.

Su nombre ya se une por méritos propios a los de los Óscar Herrero, Claude Worms, Alain Faucher, Faustino Núñez, Enrique Vargas y tantos otros que han cogido lápiz y papel desmontando tópicos y haciendo verdaderamente universal y accesible el hermetismo de un arte maravilloso pero a la vez cerril a carta cabal.

Y ahora llega “Fuente Victoria”, su primer álbum en solitario. Editado por el sello donde colabora en sus publicaciones didácticas, “flamencolive” y grabado en su propio estudio barcelonés.

Para cerrar el círculo de este joven guitarrista nos quedaba comprobar su aportación original al repertorio de toques flamencos, algo que queda solventado, aunque suponemos que vendrán más, con el disco que nos ocupa.

Gran variedad creativa en un trabajo donde ningún palo se repite y en el que se llega a nueve piezas de interesante factura y poco floreo colaborador, dando por sentado que era sólo la guitarra la que debía protagonizar su debut.

Pasando revista al puñado de toques nos damos cuenta del sonido limpio y las ideas claras de David en cuanto a estructuración y significado de los toques.

Hay una idea sobrevolando todo que es la melodía. Se quiere decir algo y además se pone en valor el “cómo”. Siempre de la mano de una solvente idea de fraseo en las piezas.
Resaltamos el valor de la rumba y la farruca como piezas más logradas de un disco que, suponemos, contará en breve con la ayuda de la correspondiente partitura para la correcta y fidedigna interpretación de quien lo desee.

“Fuente Victoria” cuenta con las colaboraciones de Ernesto Cuadrado en las percusiones y de Juan Pinilla y Pericón de Cádiz en el cante.

Lo dicho, interesante y variado disco de debut de un grande de la pedagogía y difusión de este proceloso y no siempre agradecido arte de tocar flamenco.