50 años de cante


Discos Flamencos
Bisojos
Diresa (1973)
Antonio Nieto Viso


El Cante Flamenco, es de ayer, de hoy, y de siempre. Los antepasados ocupan un lugar invisible en la memoria colectiva, a los que de vez en cuando tenemos la obligación de escuchar si nos dejaron su testimonio sonoro.

Queremos tener un merecido recuerdo para el cantaor “Bisojos”, nombre artístico por el que fue conocido Juan Antonio Exojo Rivas, que nació en la flamenca ciudad de Lucena el 23 de Marzo de 1912, y donde murió el 29 de Enero de 1980. Luego le tocó vivir un periodo importante en el desarrollo del Flamenco.

Alcancé a escucharlo directamente a “Bisojos” muchas veces en Lucena, y en otros pueblos de esa comarca cordobesa, allá por mediados de los años sesenta y siguientes del pasado siglo XX, en que se celebró el Primer Centenario del nacimiento de Cayetano Muriel, artista del que les diré, que nació en Cabra, el 7 de Agosto de 1870, y que murió en Benamejí, donde pasó la mayor parte de su vida, el 9 de Mayo de 1947.

Juan Antonio, fue un hombre amable y siempre dispuesto a enseñar y a transmitir todo lo que guardaba en su rancia memoria cargada de recuerdos. Me contó entre sus muchas vivencias, que conoció y escuchó al gran “Niño de Cabra”; a mi juicio, uno de los mejores de su tiempo, pero que por circunstancias que no vienen al caso abordar, todavía no se le ha hecho justicia, y así poder colocarlo en el sitio que le corresponde en la historia por derecho propio.

Juan “Bisojos” nos dejó su testimonio artístico en una grabación del año 1973 acompañado a la guitarra por José Veguillas. Esta casa discográfica que fue conocida por el nombre comercial de Diresa, quebró, y por lo tanto, muchos artistas se quedaron sin cobrar sus honorarios, entre ellos, nombre conocidos como: Argentina Coral, Basilio, y Antonio Ranchal Álvarez de Sotomayor.

En este documento sonoro de “Bisojos”, con doce cortes, que aunque está grabados en el ocaso de su vida, hoy son una joya para poder apreciar su valía, sobre todo en los Fandangos de Lucena con la solemnidad que se cantan en la actualidad; es decir, más lentos, más grandes si caben, y desprovistos de los restos del folklore, ocupando ese importante lugar en el Cante grande. La merma de facultades debido a sus muchos años. No le quitan mérito, sino que podemos apreciar la vieja solera de los estilos en los que le podemos apreciar las influencias que recibió de Cayetano Muriel, don Antonio Chacón, Manuel Torre, Manuel Molina, Juan Breva, Ramón el Ollero, y el gloria, cuestión que se dirime escuchando este musicassette, soporte muy popular entre los aficionados hasta hace pocos años.

Con la perspectiva del tiempo vivido, hoy comprendemos mejor la grandeza de los cantaores de esta generación de principios del siglo XX, que supieron transmitir a las generaciones siguientes la fidelidad absoluta contando con la ayuda de los modernos medios técnicos con que contamos en la actualidad.

“Bisojos” además de cantaor local del terruño, tiene el valor añadido a sus cantes, ya que matemáticamente hablando, supo adaptarse a la perfección del toque de la guitarra, lo mismo en la Solea y demás, que con los cantes libres respetando ambos paralelismos necesarios entre cantaor y guitarrista, así lo demostró en esta grabación referenciada, que para la historia queda.

Aunque hace muchos años de estas vivencias, guardo en mi memoria un agradable recuerdo por la persona que fue Juan Antonio Exojo Rivas, un cantaor cabal de Lucena.