Hijo del cantaor, Juan Corrales. Su nombre artístico le viene del nombre de su madre que como es lógico suponer responde al nombre de Paula.
De pequeño escuchaba flamenco en el bar que tenia su padre, denominado “Las Mil y una Noches”, que durante muchos años fue sede de la “Peña Amigos del Flamenco” de Extremadura-Cáceres. Por allí pasaban los flamencos locales y aquellos que visitaban Cáceres para participar en festivales y otros eventos de la peña.
Con 16 años y una casette de Camarón de la Isla, le suena algo que ha escuchado a su progenitor y comienza a interesarse y escuchar a otros cantaores den los discos de la Peña. A esa edad, por iniciativa propia, comienza a tocar la guitarra y su padre, al ver su afición, lo estimula con clases impartidas por el guitarrista Claudio Borrilla. Posteriormente amplia sus conocimientos en Badajoz y en Sevilla.
Entra a formar parte del grupo Sangre Nueva, donde fusionan el flamenco con otras músicas y acompaña a cantaores Extremeños en diferentes reuniones, recitales, festivales y concursos.
Sus principales referencias son Paco de Lucia, Manolo Franco, Los Habichuela y Antonio Carrión, aunque suele decir “como suena Tomate, no suena nadie”.
Defiende la estética cantaora de Antonio Mairena, Chacón, Cepero, Marchena, Niña de los Peines, Rafael Romero, El Chaqueta, y tantos artistas que han sido personales a lo largo de la historia
Con una afición extraordinaria y unas insaciables ganas de aprender, a pesar de su corta edad, es hoy día un gran estudioso del cante flamenco, ávido de profundizar en todos aquellos ámbitos en los que su tiempo le permite y constante por su desmedida afición.