Sonia Miranda es una sevillana afincada en Almería
que está haciendose un sitio en el panorama nacional.
Este disco que titula “Garabato” es un paso
más en ese camino hacia su consolidación como
cantaora.
Son muchas las veces
que hemos escuchado que los cantaores que se forman en la
Fundación Cristina Heeren son clones de José
de la Tomasa o de Calixto Sánchez. Pues bien, en
Sonia encontramos el ejemplo de que el que es realmente
aficionado y tiene cosas que decir no necesita nada más
que un poco de tiempo para que dicho estereotipo deje de
tener vigencia.
La producción
de Miguel Angel Cortés es un valor importante, además
de su intervención como guitarrista. Y es que Cortés
es en este momento el guitarrista más espectacular
y seguro en el acompañamiento al cante.
Sonia coge lo mejor
de cada casa y hace un cocktail interesante y sincero, poniendo
ese punto de distinción, fundamentalmente centrado
en unos preciosos bajos y una personal melismática.
A veces, puede pecar de cierto empalago cuando ralentiza
en exceso el cante recreándose en su propia melodía,
pero su discurso es sincero y en cualquier caso, muy musical.
Es “de ley”
apuntar que además de ofrecer interpretaciones muy
intimistas y de mucha profundidad, también propone
su propia aportación, que identificamos en los siguientes
puntos:
- El primer cuerpo
de la soleá (letra y música) fue grabado
por la Niña de los Peines como seguiriya. Esta
recuperación y recreación del cante por
soleá sin cambiar la melodía es de forma
indiscutiblemente la aportación más interesante
y transcendental del disco.
- El preludio de l guitarra de los tangos reflejan intriga
y van creando tensión.
- Un número considerable de detalles personales
en las bamberas.
- Numerosas manifestaciones en una farruca muy personal.
Además del
ya citado Miguel Angel Cortés, se hace acompañar
de las guitarras de Dani Mendez y Tino Van der Sman, de
la percusión de Chico Fargas y Antonio Montiel, y
en coros, palmas y jaleos cuenta con Rquel Enamorado, Luis
Peña, Niño de la Rana, Alcalde y El Tierno..
Sonia demuestra compás
y gusto en los tangos, dominio en la seguiriya, aunque en
ésta estoy seguro que puede hacerlo “rebuscándose”
más, regusto y soberbia en la soleá de Triana,
seguridad y afán por el juego ritmico en las alegrias,
compás y afición en las bulerías, trazando
un recorrido interesante y comprometido por distintas zonas
geográficas.
Un disco bonito
y bien planteado que nos obliga a estar pendientes de esta
cantaora y de sus futuros trabajos.