Nos dejó el
26 de abril de 2005 y en el fondo, que yo sepa, aún
no se le ha hechoun sentido homenaje tal como merecería.
Así que la apuesta de Ediciones Marita es el primer
homenaje que pueda andar a una altura razonable, entre otras
cosas, por su carácter imperecedero, y porque su
verdadero legado es el sonido que siempre quedará
en nuestros oídos. El tronío de una voz que
abre el cielo a compás de bulerías.
Y para ello contamos
con la Paquera más actual, es decir, con una selección
bastante conseguida de 20 cantes de sus últimos 30
años de actividad discográfica. Una hora y
doce minutos de cante de verdad, lo único que ella
sabía hacer, donde tampoco faltan los cuplés
por bulerías ni las zambras caracoleras.
Un disco donde la
racialidad se funde con las guitarras de Manolo Sanlúcar,
Parrilla de Jerez y Luis Morales, y con el piano de Felipe
Campuzano. Un retrato musical de esta gran artista que desgraciadamente
se nos fue y no volverá a repetirse.
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