Tal y como dice Manuel
Martín Martín en el prólogo, la fotografía
flamenca “se burla de los discursos y de las clasificaciones”.
Precisamente eso es lo que hace que esta forma de arte se
desarrolle tangencialmente al flamenco, y por tanto, su
grandeza estriba en la falta de contaminación.
Paco Sánchez
tiene en su haber un considerable número de años
fotografiando todo tipo de cosas y personajes; entre tanto,
su afición al flamenco, su sensibilidad y su debilidad
por el color bien entendido y contextualizado, lo proponen
como uno de los más destacados plasmadores de momentos
sublimes del flamenco.
Especialista en el
testimonio y la velocidad del obturador, de su juego con
el milisegundo y la profundidad de campo, nos queda “El
color del baile flamenco”; un libro para el disfrute
visual y para la otra dimensión del flamenco. La
que hace sublime un color o la textura de la piel de una
mano.
Como siempre, no recuerdo
el nombre del fotógrafo que después de que
su alumno le preguntara qué debía hacer para
conseguir buenas fotos, el profesor contestó con
una palabra : “acercarte”.
Esa lección
la tiene bien aprendida el autor de este libro, y nos sorprende
con el impacto visual de una peineta, de un pendiente, de
un zapato o de un ojo. Nos enseña, con la naturalidad
de un instante a mirar una realidad ajena, casi siempre,
a nuestros limitados sentidos. También hay que decirlo,
que si nuestra mirada tuviera zoom, es muy probable que
dicha realidad también escapara a nuestra percepción.
Y es que Paco Sánchez cuenta con el don del buen
encuadre.
“El color del
baile flamenco” es una composición compleja
de detalles recogidos de diversos escenarios que se alternan
con instantáneas de estudio. Como resultado obtenemos
un encuentro con otra realidad del baile flamenco, la del
detalle, la del color y la del silencio. Otra forma de arte,
históricamente obviada, que ahora se reconoce lo
suficiente como para que se pueda editar un libro sin que
nadie se rasgue las vestiduras.
Otra forma de
“reconocer” el baile flamenco y no olvidemos
aquello de : “Vale más una imagen…”.