De la familia de los
Fernández y de Sevilla, aparece la obra prima de
Paco Fernández, hermano de la cantaora Esperanza.
Tras curtirse en el mundo del acompañamiento, sobre
todo al baile, donde los componentes de esta saga han demostrado
sobradamente ser abanderados, Paco Fernández asume
la aventura de grabar un disco con una tremenda dignidad
y con encomiable humildad.
“Sastipén
Talí” es su título, que en romaní
significa “Salud y libertad”. Dos palabras hermosas
para un proyecto que deprende muy buen “rollito”
en todos los aspectos. Bueno, aunque sí que es reprochable
que se atribuya la autoría de letras que hace más
de 50 años grabó Pepe Pinto, entre otros.
Por lo demás,
en este disco se vuelcan todos los Fernández, además
de un puñado de buenos amigos. Sobresalen la colaboración
de Esperanza cantando, de Bernardo Parrilla al violín
y de Diego del Morao como segunda guitarra.
Paco Fernández
se destapa como guitarrista solista, como cantaor, como
percusionista y como compositor de letra y música,
al igual que otros compañeros de profesión.
Y lo más curioso, es que además de demostrar
sus bondades como “hombre orquesta” podemos
comprobar que lo hace bien… de verdad.
“Sastipén
Talí” es un disco entretenido por variado y
tiene un planteamiento musical sencillo pero interesante,
entre otras cosas, porque el guitarrista no ha pretendido
más que ofrecer lo que mejor sabe hacer : flamenco.
Una opción
musical que sigue la huella de la estética camaronera
y del sonido mágico de Paco, pero asumiendo sus propias
limitaciones y sacando partido a su posición de conocimiento.
Haciendo valer, en definitiva, sus propias vivencias desde
las entrañas de una estirpe de artistas.
Su aptitud para la
creación se asoma en el corte que le da título
al disco, una alegria a cuya melodía incorpora de
forma magistral voces de la televisiva serie “Raíces”;
o en el distinto discurso que aplica a cada una de las tres
bulerías del disco, siendo la dedicada al torero
Curro Romero la de carácter más intimista
y profundo.
Si. Ha leído
usted bien. Tres bulerías. Es que ahora, el flamenco
tiene su expresión más vital por este palo.
Pero bueno… Lo importante es que todo se haga con
cabeza, y parece que Paco Fernández anda bien servido.