Empieza este libro
recogiendo los muchos y diversos testimonios que a lo largo
de la historia han pretendido demostrar la desasociación
entre el flamenco y el carnaval de Cádiz.
Harto difícil es el objetivo que establece
el autor al intentar demostrar no sólo la asociación
en origen, sino la asociación en el desarrollo de
la constitución del cante flamenco. Más aún
si de forma paralela se estudia la convergencia o semejanza
de estos cantes con la música cubana.
Javier Osuna fundamenta su metodología en el estudio
de los siguientes aspectos, aunque no necesariamente en
este orden. El primero se basa en la intervención
de personajes flamencos en el carnaval, el segundo en las
letras de carnaval desde que se tienen constancia escrita
de éste donde se habla de personajes flamencos, el
tercero corresponde a grabaciones que artistas flamencos
han impresionado a lo largo de la historia y por último,
apunta el posible origen carnavalesco de determinadas letras
popularmente conocidas como de origen flamenco.
Como es lógico, el Tanguillo de Cádiz
alcanza un especial protagonismo, así como deja vislumbrar
el parentesco entre éste y el Tango Argentino. También
contempla la relación con la Alegría aportando
datos históricos de gran valor documental. Incluso
aporta información relacionada con la teoría
de la creación gaditana de la Cachucha.
Un trabajo que de forma pormenorizada
analiza bidireccionalmente el flamenco y el carnaval, con
rigor y solvencia, aclarando cuestiones que hasta el momento
son poco conocidas, tales como el origen zarzuelesco de
la letra asociada a las Alegrías “Con las bombas
que tiran...”, y reclamando en otros casos la importancia
del pueblo gaditano como un gran artífice de formas
y compases que posteriormente se instalarán en América
como autóctonos.
|