Sin pretender ser objetivo,
porque el rigor para la amistad nunca fue “sal para
el guisao”, creo no equivocarme al afirmar que Norberto
Torres es uno de los más notables investigadores
en lo que a guitarra flamenca se refiere. Cuenta, como todas
las personas notorias, con seguidores y detractores, pero
a nadie pasan desapercibidos sus comentarios y sus estudios.
Su dedicación constante y casi absoluta
durante tantos años (más de 20) bien merecían
quedar aglutinados en una obra. Así que el proyecto
estaba cantado…
Su trabajo es tan extenso que con unos
cuantos trabajos ya elaborados se podía contar la
historia de la guitarra flamenca. Un artículo de
aquí, una conferencia de allá y… ¡voilá!
: “Guitarra flamenca, vol. I y II con Signatura Ediciones,
y que dedica a Manolo Sanlúcar como maestro fundamental
para su trayectoria guitarrística.
Trata los albores de la guitarra, la evolución
de la técnica, la postura, la armonía, los
protagonistas y las influencias constantes de la guitarra
clásica. Desde el primer trabajo, en el que estudia
con todo lujo de detalles el primer método de guitarra
flamenca escrito por Marín, fija a Ramón Montoya
como el punto de inflexión del que parte el concepto
de guitarra flamenca moderna, y enumera, aportando datos
biográficos y técnicos, a los guitarristas
del siglo XX. De esta forma analiza, con un amplio espectro
de grabaciones, el toque de principios del S.XX.
Esta área de estudio se complementa
con el de los guitarristas que acompañaron a la Niña
de los Peines y que recientemente se publicó en el
integral de la genia cantaora editado por el C.A.F.
Los estudios de N.Torres se caracterizan
por ser rigurosos y meticulosos, así que éste
no desmerece su trayectoria cuando aborda el aspecto de
la escritura musical y su evolución. Marín,
Lucio Delgado, Luis Maravilla, Joseph Trotter, Paco Peña,
Philippe Donnier, Merengue de Córdoba… son
tratados en su justa medida.
Pese a las lógicas repeticiones
existentes en la conferencia “Chacón y Montoya
en la estética flamenca”, apenas cuenta con
instantes de tedio gracias a una fluida narrativa y a una
exposición coherente y natural.
Torres llama nuestra atención sobre
la importancia que la figura de Antonio Chacón y
Ramón Montoya tuvieron para la configuración
del flamenco contemporáneo, en el que se ajustaba
la afinación, el compás y se determinaban
las claves del diálogo entre la voz y la guitarra.
Y termina el primer volumen con el análisis
desde un punto de vista cultural de la guitarra de acompañamiento
y su importancia en la naturaleza flamenca desde la proyección
y el prisma de un grande de la materia, conocido como Juan
Carmona “Habichuela”.
El segundo volumen, dedicado a “lo
contemporáneo”, bien podría llamarse
“La importancia de Paco de Lucía y Manolo Sanlúcar
para el flamenco del futuro”. Para entender esta observación
basta con echarle un ojo al índice.
La evolución de la
guitarra flamenca en los últimos 40 años ha
sido espectacular. Es innegable que dicha evolución
ha superado con creces la evolución del cante o del
baile, tanto desde un punto de vista técnico como
estético. Y todo esto es lo que intenta demostrar
N.Torres en su primer trabajo al someter a estudio las distintas
afinaciones utilizadas, le hegemonía percusiva sobre
la armonía y la búsqueda de nuevas modulaciones.
De esta manera da un completo repaso a las formas actuales
y por ende, al elenco artístico de primera línea
de flotación.
Si existe un metro por el
que se pueda tomar pulso del desarrollo de la guitarra,
sin duda, es Paco de Lucía. Este gran músico
ha ido tirando del carro de la innovación tanto técnica
como armónica desde los años 70. Estudiar,
por tanto, su obra discográfica, es sinónimo
de escudriñar los entresijos del instrumento y de
sus distintas modas.
Tocando los pilares que
han sostenido la experiencia y el conocimiento de Paco de
Lucía se adentra en los de las vivencias más
determinantes de su vida profesional. Una es su relación
con la obra de Falla y otra es su relación con Camarón
de la Isla. Ambas, decisivas en su carrera, la primera en
su desarrollo como músico y generalista, y la segunda
en su desarrollo como flamenco.
En este particular muestrario,
más que seguimiento, de la evolución del instrumento,
Manolo Sanlúcar se erige como una de los más
insignes pilares. Tras estudiar su discografía y
reseñar la complejidad alcanzada con su particular
lenguaje en “Locura de brisa y trino”, presenta
varios artículos sobre guitarristas legendarios como
Niño Miguel, Vicente Amigo, Tomatito o el desaparecido
Negrillo Todos asociados a la modernidad, poseedores de
una poderosa personalidad y exceptuando a Amigo, emblemas
del toque gitano que tanto apasiona a Norberto Torres.
Se completa el libro con
trabajos en los que la guitarra no es protagonista, pero
que gozan de gran interés para el aficionado. El
estudio sobre el trovo, que viene a demostrar que se trata
de uno de los eslabones entre el folclore y el flamenco,
o el flamenco en Cataluña, interesante artículo
que tuvo su origen en una visita a esta comunidad.
La “Guitarra Flamenca
vol. I y II”, es un complejo entramado de investigación
con elevado nivel de rigor, y cuya lectura, pese a la dificultad
que puede entrañar la comprensión plena de
determinados pasajes para quien no sabe música, es
amena y muy formativa.