Para ser sincero, he de reconocer que no
soy muy amigo de las recopilaciones de varios artistas,
fundamentalmente porque las que conozco adolecen con demasiada
frecuencia de falta de homogeneidad de los artistas seleccionados
o de los cantes que se incluyen. El disco que nos ocupa
no es una excepción en este sentido, si bien hay
que reconocer que esto es justamente una de sus más
valiosas características.
Un pequeño folleto en la carátula
hubiera ayudado a entender este proyecto, aunque creo que
el sello discográfico ha dado como suficientemente
explícito el título del disco. “Mujeres
por derecho” recoge una serie de voces interesantes
del mundo del flamenco; y digo interesantes porque no son
todas las que están, ni están todas las que
son. Eso sí, resumen la historia del flamenco en
el ámbito de las distintas tesituras de voz femeninas
y en el ámbito de las distintas estéticas
del cante que hemos conocido hasta hace 15 años.
Imprescindible es la Niña de
los Peines en estas lindes, Un corte de soleá por
bulerias, aunque en los créditos aparezca como bulerias
podemos resumirlo como lo mejor del disco, sin lugar a dudas.
El otro corte de la Niña es el romance de los peregrinitos
con matices distintos a como los popularizó Pericón
de Cádiz. Pastora los hace más monótonos,
menos musicales, más cercano a la cultura popular,
que es seguro donde ambos lo aprendieron.
Se incluyen dos cortes de la recientemente desaparecida
Paquera de Jerez., unas bulerias impregnadas con todo su
personal sabor jerezano y otro que con anterioridad grabó
el maestro Manolo Caracol. “Seguiriyas-tientos”
con letra de Quintero, León y Quiroga, y que la Paquera
no desmerece en absoluto.
De
la Niña de la Puebla, otra imprescindible de la historia
del flamenco, incluye los Campanilleros, cómo no...
y unos preciosos fandangos. Aunque no se indica el año
de grabación en ninguno de las pistas, por la increíbles
facultades de la cantaora debe corresponder a su época
más esplendorosa.
Imagino que las cuestiones económicas
provocan limitaciones importantes en proyectos de esta índole
ya que entendemos que la inclusión de Carmen de la
Jara tendrá mucho que ver con la ausencia de cantaoras
como la Perla de Cádiz. Pero no está mal la
sustitución, ya que el sabor gaditano del cante de
Carmen de la Jara es indiscutible y su buen gusto siempre
queda patente en cantes como la colombiana o la buleria.
Cantaoras como Flor de Córdoba ha
habido muy poquitas en la historia más reciente.
De esta cantaora de la escuela marchenera que desarrolló
su carrera artística entre los años 60 y 70,
y que cuenta con una extensa discografía, han seleccionado
dos clásicos de su maestro : “Los cuatro muleros”
y “La rosa”.
Termina el disco con La Andalucita, que
inició su carrera artística siendo muy jovencita
y que en los años 20 y 30 cosechó grandes
éxitos. Y para entender esto, basta con escuchar
las guajiras o los fandanguillos que se incluyen. Dos joyas
del bien hacer tanto por el cante perfectamente ejecutado
como por el magistral acompañamiento del Niño
Ricardo.
“Mujeres por derecho”
es un proyecto bonito, original, dentro de lo que cabe,
e interesante para la afición, entre otras cosas,
porque incluye cantaoras muy poco escuchadas por la generalidad
y alterna este hecho con la inclusión de éxitos
que seguro esperan encontrar muchas de las personas que
se interesen por adquirirlo.