Si el libro empieza con un prólogo
para ingleses (y demás foráneos del flamenco),
debemos entender que este trabajo está dirigido a
cualquier persona menos a los aficionados que “saben
distinguí” un poquito. Y no puede haber un
prólogo más desafortunado, ya que delimita
el tipo de lector y además se erige en poseedor de
la verdad absoluta sobre este arte.
Y no digo yo que le falte razón a
Vergillos, pero el planteamiento de su prólogo sólo
puede conseguir la predisposición del lector contra
la flamencología y contra los flamencos, ya que los
pinta como artífices de oscurantismo y maledicencias.
Y es una pena, porque estoy convencido de
que lo que Vergillos pretendía era hacer un guiño
al rigor informativo, y por tanto debemos entenderlo como
una declaración de intenciones más que como
una exclamación sentenciadora y catedralicia.
El desarrollo de la obra es claro y preciso.
Trata de forma más o menos independiente cada uno
de los palos conocidos, y lo hace desde distintas dimensiones
y en este orden :
El origen del cante, la métrica,
el aspecto musical, aunque en este sólo apunta pinceladas
relacionadas con el acompañamiento de guitarra, los
estilos (a veces atendiendo a su localización geográfica
y otras a sus creadores), datos históricos más
o menos relevantes y el baile.
Con respecto a los orígenes de los
palos, el autor plantea aquellas teorías que considera
más reales. El lector podrá estar más
o menos de acuerdo con ellas, pero en muchos casos la investigación
no ha aportado luz sobre algunas cuestiones, por lo que
no es de recibo discutirlas.
En la segunda parte del libro, que dedica
a la historia del flamenco, identifica las mismas etapas
que la flamencología más general, a la que
le añade una última “Epoca actual”.
Incluye al final dos apéndices.
El primero se titula “Antología lírica
del flamenco” en el que transcribe para cada palo
algunas letras que tradicionalmente se asocian a estos.
El segundo apéndice es un directorio de grabaciones,
peñas y páginas webs, que pretende mostrar
el camino por recorrer que queda a partir del conocimiento
adquirido con este trabajo.