La propuesta no es original.
Ya son varios los flamencos que se han acercado al tango
argentino, unos con más acierto que otros. No obstante
y aunque no sea la única, Carmen de la Jara lo hace
de una forma respetuosa y seria. Elige a dos autores fundamentales
de la historia del Tango para su experiencia, Gardel y Piazzola,
selecciona una serie de piezas y los hace trascender en
su garganta.
La selección de los temas es acertadísima,
tanto por su b uen gusto como por ser temas más o
menos conocidos por todos, y con la tesitura de voz de Carmen,
que nada tiene que ver con lo que conocemos de Argentina,
aparece registrada la profundidad necesaria en casi todos
los temas. Como es lógico, en momentos de clara tensión
musical, la cantaora deja aflorar su gaditano fraseo y sus
flamencas formas, y aún así, se mantiene la
“quintaesencia” del tango argentino.
Se hace acompañar de Generación
Tango, un grupo de argentinos que saben darle la ambientación
apropiada al proyecto, hasta el punto de que cada uno de
los cortes parezcan estar flotando en un único cuerpo
musical.
Carmen de la Jara obedece a una estética flamenca
perfectamente identificada con la ubicación geográfica
de la que procede, Cádiz, y al escucharla en estas
experiencias, pareciera que hubiese cruzado el charco miles
de veces para empaparse de aquellos aires pamperos de brío
y nostalgia.
De dos autores míticos del
tango son los temas elegidos para este trabajo, uno de arrabal
y bandoneón, Carlos Gardel, y otro encuadrado en
la música culta, Astor Piazzola. Los dos fundamentales
en la historia del Tango hasta tal punto que podriamos considerar
este disco, construido con piezas de ambos, como una antología
histórica.
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