Entre
1968 y 1974 Fosforito y Paco de Lucía graban la "Selección
antológica del cante flamenco" en cuatro Lps,
en la casa barcelonesa Belter. Afortunadamente para el mundo
de la afición, existe una reedición reciente,
ahora en 3 Cds, que vamos a comentar seguidamente.
Después de la antología
de Ducretet-Thomson de 1954 (Hispavox de 1955), que inició
de alguna manera la revalorización del repertorio
tradicional y la recuperación de estilos en desusos,
casi todas las figuras de la época grabaron su propia
antología: Manolo Caracol, Antonio Mairena, Porrina
de Badajoz, Pepe Marchena, Juanito Valderrama, etc... hasta
Carmen Linares ha aportado recientemente su particular antología
femenina y sabemos que José Mercé acaricia
como un sueño poder dejar también su propia
versión de los repertorios jondo y flamenco para
la posteridad.
Si todas denotan irremediablemente personalidad y señalan
hasta qué punto el flamenco es en el fondo una lectura
artística individual siempre renovada de un corpus
fijado de melodías y ritmos considerados como tradicionales,
la de Fosforito y Paco de Lucía brilla con luz propia
por varios motivos. En primer lugar por reunir a dos de
las figuras más importantes de la época: el
joven Paco de Lucía en pleno desarrollo de su primera
renovación del toque tradicional desde el ímpetu
de su virtuosismo, Fosforito en pleno magisterio de su renovación
rítmica de los cantes tradicionales. Luego aquí
reside el interés extraordinario de esta antología:
confrontar a dos artistas unidos por una misma lectura rítmica
renovadora del flamenco.
Si Mairena acusaba cierta
inclinación pedagógica, si Caracol quedaba
atrapado por su fuerte personalidad, como Marchena en el
laberinto sin salida de su barroquismo, si Porrina o Valderrama
intentaban unir el nuevo interés por las formas antiguas
con el lirismo de la llamada "ópera flamenca",
la antología que anunciaba el futuro y marcaría
pautas sería la de Fosforito y Paco de Lucía.
Con ella el compás ajustado, el fraseo con acentos
nítidos, el "aire" flamenco quedaban fijados
en gran parte de los repertorios jondo y flamenco, sin renunciar
al lirismo y dramatismo propio del género. Hoy el
compás y el ritmo casi dominan excesivamente en el
cante y parecen ahogar con la claqueta las intenciones líricas,
como antes el lirismo y los melismas parecían diluir
cualquiera apoyo rítmico. Si el flamenco ideal puede
ser un sabio equilibrio entre ritmo y lirismo, expresión
dramática o jubilosa a compás, la antología
de Fosforito y Paco de Lucía es sin lugar a dudas
ideal.
Además de poder
escuchar el cante de Fosforito en todo su esplendor, esta
antología tiene un interés añadido
para los guitarristas. Propone falsetas ideales para el
acompañamiento del cante, cortitas pero llenas de
contenido como las buenas coplas, las de Paco de Lucía
en su primer periodo. Como las mejores coplas, la mayoría
de estas falsetas, basadas a su vez en la reinterpretación
personal y sobre todo rítmica de otras más
antiguas, forman parte del dominio común del toque
hoy, han sido y son reinterpretadas en infinidades de variantes,
consideradas por ello como "populares" por los
jóvenes tocaores.
Una antología imprescindible
para todos los que se acercan al flamenco en busca de calidad,
autenticidad, personalidad y sinceridad.