Ha llovido mucho desde que
el mítico Melchor de Marchena asegurara que su hijo
apuntaba a ser el mejor guitarrista de la nueva cantera.
Aparte del humano y lícito amor de padre, los personajes
que componían la cantera de la que hablamos son ahora
nuestros mayores y nuestra mejor referencia : Paco de Lucía,
Manolo Sanlúcar, Serranito, , Pedro Bacán.
Paco Cerero… y Enrique de Melchor.
Esta Raíz flamenca
del Maestro de Marchena se configura a través del
tiempo. Para ello han contado con grabaciones anteriores
que han remasterizado y se completa el disco con cuatro
joyas actuales : la colombiana Pá que tú bailes,
la bulería Plaza Ducal, las Alegrias tituladas El
arenal y una seguiriya que le da título al disco.
El arte de Enrique de Melchor
se caracteriza por poner a disposición del flamenco
más genuino una sobresaliente técnica. A veces,
incluso, de sacrificarla. Cuando esto se hace con un conocimiento
exhaustivo del flamenco y con una larga trayectoria recorrida,
el resultado es una garantía y una referencia obligada.
Son pocos los que lo consiguen.
Seguramente, el guitarrista que nos ocupa es uno de los
pocos privilegiados que no necesitan recurrir a complejas
armonías para sonar a nuevo. Baste como ejemplo escuchar
las alegrias “El Arenal” como ejemplo sintetizador
de su capacidad compositora.
Alberga este corte la vivacidad
que el palo requiere, incluso la chispa como culminación
de la tensión que va creando, y en algunos momentos
la melodía alcanza ese aire melancólico que
a uno le invade cuando se enfrenta a la bahía de
Cádiz, sin perder agilidad ni profundidad musical.
Vamos… ¡un lujo!
O en Viejos Tiempos, que
en 1998 grabó con Paco de Lucía rememorando
aquellos primeros años de su carrera en los que el
Maestro de Algeciras lo incorporó a sus filas para
recorrer los escenarios de medio mundo. Unos Fandangos que
huelen a Fandangos. Dos guitarras que prescinden de las
voces, porque ellas son las que cantan por fandangos.
En la selección que
Enrique de Melchor ha hecho para presentar su Raíz
Flamenca, ha querido contar con intervenciones de lujo como
la de José Mercé, Tomatito, Manzanita o el
ya mencionado Paco de Lucía. Es un disco de guitarra
flamenca, y eso justifica la ausencia de artistas de primer
orden que Enrique ha acompañado a lo largo de su
carrera, tales como Lebrijano, José Menese o el propio
Antonio Mairena.
Lo dejamos así…
pero a ver si se anima y un día de estos nos regala
un disco de cante… que él puede…