En la primera entrega de esta colección encontramos
un Antonio Mairena exultante acompañado por un Manuel
Morao impecable. Martinete, Soleá, Malagueña
del Mellizo, Seguiriya y Romance, son los cantes seleccionados
para el primer cuerpo del disco. Y aunque las interpretaciones
de Mairena son siempre de sumo interés, quizá
en esta ocasión sea la malagueña la que aglutina
y resume el momento de inspiración en que se encontraba.
Continúa Terremoto de Jerez acompañado por
Parrilla, otro jerezano, en los Fandangos, y por Manuel
Morao en Soleá, Seguiriyas y Bulerías. El
brío y sofisticación de Terremoto casi siempre
es un aval, y en esta ocasión, no desmerece el comentario.
Si en la soleá y en la seguiriya demuestra una vez
más su magnífico gusto y unas espectaculares
facultades, en la bulería, acordándose fundamentalmente
de Juan Mojama, nos regala matices de forma continuada del
Tío Chozas de Jerez.
Termina el disco con dos toques distintos. Uno de Melchor
de Marchena (seguiriyas y tarantos) y una soleá de
su hijo Enrique de Melchor. Dos generaciones de una familia
emblemática en el mundo de la guitarra sevillana,
que han estado presentes en un elevado porcentaje de grabaciones
de sus respectivas épocas. En dichas grabaciones
queda patente la evolución que la técnica
ha sufrido, sobre todo, al considerar que ambos son de corte
tradicional.
Un disco antológico y recomendable
donde se recoge la simbiosis de los tres conceptos primordiales
para el flamenco: “Tradición”, “Sentimiento”
y “Arte”.
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