Es Carlos Arbelos
el encargado de dar forma a los recuerdos de la protagonista
y de su marido, tal y como expone el escritor en la introducción.
Mariquilla es una
de esas artistas que escasean, la verdad, y para la que
un sector determinado de la afición está predispuesto
a valorar y reconocer su labor y su trayectoria profesional.
Seguramente, por su propio carácter afable que la
convierte en una persona accesible y cercana.
Cuenta su infancia,
en el Sacromonte, en el Albaicin, en Granada, en Madrid,
y nos hace recorrer su experiencia en la danza desde sus
primeros pasos a su actividad actual, enfocada casi totalmente
a la docencia.
Hace hincapié
en la dificultad que encerraba aprender a bailar en su época,
en la que todos eran un poco autodidactas. Las bailaoras
del Sacromonte eran muy cortitas y los bailes se planteaban
de forma muy básica.
Y mientras Mariquilla
va contando cronológicamente sus distintas actividades
profesionales, te va acaparando la atención,con un
estilo narrativo sencillo y ameno,histórico y formativo.
Así que con este libropodemos acercarnos a una época
crucial para el desarrollo del baile actual.
De los comentarios
de la protagonista podemos deducir su malestar con las instituciones
granadinas, tanto porla falta de sensibilidad hacia el flamenco
en sus programaciones como por la falta de reconocimiento
a los artistas de la tierra.
Las vivencias de Mariquilla
contadas con naturalidad son el espejo de una personalidad
sencilla y honesta, con el ego algo subido, todo hay que
decirlo…
Dichas vivencias son
acompañadas de comentarios interesantes que conforman
una especie de tratado sobre el baile flamenco. Con la exposición
de su trayectoria podemos definir su carrera como profilera
y polifacética. Lo cierto es que su trayectoria artística
siempre ha estado complementada con esa otra vertiente empresarial
para la que muy pocos artistas del flamenco han demostrado
tener visión.
No pierde la ocasión
de hablarnos de sus inquietudes, de sus logros, o de hacerle
publicidad a sus descendientes como artistas de pro…
Total, ¡que
Mariquilla no tiene abuela…! Como “contrapunto”,
el autor, Arbelos, haciendo un importante ejercicio de humildad
y con una actitud que le honra, cede el protagonismo de
la narración a la protagonista; eso sí, aplicando
su propio estilo narrativo, basado en la naturalidad y la
sencillez.
La segunda parte de
la obra está compuesta de poemas de diversa temática
escritos por la bailaora. Sin ser sobresaliente, demuestra
gran sensibilidad hacia la poesía y la utiliza como
necesidad vital en unas ocasiones, como declaración
de intenciones en otras.
El libro se completa
con un grupo de artículos que algunos periodistas
han escrito sobre la artista y como novedad, se incorpora
un DVD con un video que recoge fotografías de las
distintas etapas de Mariquilla, y algunos momentos de actuaciones
estelares que afortunadamente nos quedan como documento
imprescindible para poder descubrir las excelencias de una
bailaora temperamental e imaginativa, cuyo nombre aparece
en la historia del flamenco como sinónimo de “Sacromonte”
y “Universal”.