Por fin alguien reivindica
la belleza de algunas de las composiciones de Pepe Pinto
que tanto se han criticado como no flamencas, como si eso
marcara a fuego lo que es bueno y lo que no lo es. “Mi
niña Lola” y “Te camelo”, entre
otras muchas, que tanto he disfrutado escuchándolas
en la voz del Pinto, aparecen en este disco que ve la luz
en el 2006.
Y como es una mera
cuestión de belleza frente a los marcados y ya históricos
prejuicios de los 70, sólo una persona como Buika,
lejos de cualquier prejuicio, podía recoger estas
dos preciosas coplas en su obra prima.
Con esta artista tenemos
la oportunidadde aprender cómo sonaría nuestra
música en voces tan míticas como la de Aretha
Franklin o Bessie Smith. Son voces hechas para el blues
más enraizado, y escuchar con detalle la tesitura
de su voz hace las delicias de cualquier oído exigente.
Este aspecto ha sabido captarlo y explotarlo la producción
técnica.
Además de versionar
canciones tan populares como “Ojos verdes” o
“Nostalgia”, Buika nos presenta algunas composiciones
suyas, además de una bulería que compone con
Javier Limón. Y para ello cuenta con la pandilla
de músicos flamencos del productor : Niño
Josele en la guitarra flamenca, Alain Pérez en el
bajo, Ramón Porrina en la percusión y la voz
invitada de Montse Cortés. Además de la trompeta
de Jerry González, intervienen las guitarras de Pere
Bardagi y Manuel Martínez, el bajo de Daniel Martínez
y la batería de Horacio “El Negro”.
La forma de encarar
la música de esta joven artista es absolutamente
intimista y personal y nada tiene que ver con el flamenco,
mal que les pese a quienes pretendan ir con una mano por
el cielo y otra por la tierra.Que si Jazz, que si Flamenco,
que si Africa, que si los gitanos… Con lo difícil
que es ser simplemente Buika, y lo bien que suena sin arrimarse
a ningún sitio
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