Angel Lacalle
Madrid, 2007
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SUMA FLAMENCA 2007
OPINIÓN
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POESIA Y FLAMENCO
LA MUSICA DE LOS ESPEJOS
Madrid – Fundación Olivar del Castillejo
Lunes 7 de mayo 22.00 hrs.
José Maria Velázquez-Gaztelu, presentación
José Manuel Caballero Bonald, poeta
José Mercé, cante
Moraito Chico, guitarra
Primer recital de los tres programados dentro del ciclo LA MUSICA DE LOS ESPEJOS. Tres encuentros entre la poesía y el cante flamenco, una y otro frente a frente reflejándose como dos espejos para finalmente consumirse en una misma hoguera. La noche no podía ser más seductora: Un estrecho camino nos conduce a un autentico olivar conservado desde hace mas de cien años, enclavado hoy entre la inmensidad de los rascacielos madrileños, un milagro de la naturaleza.

Caballero Bonald, junto a José Mercé y Moraito, fue descubriendo sus iniciales primeros pasos en el flamenco junto al poeta Ricardo Molina, a través del cual conoció al relevante cantaor Onofre, maestro de los estilos llaneros. También junto a Julio Mariscal que le introdujo en el ambiente de viejos maestros como El Mochuelo. Pero la razón fundamental de su acercamiento al flamenco fue por que era “un arte popular, marginado, desclasado y al mismo tiempo solemne y magnífico”.
Trágico son como el de cáñamo
bajo la lluvia, el martinete
se golpea a sí mismo, se entrechoca
como el mar con el mar, tiene
su desnudez igual que un lastre
sobre la inconsolable yacija de la noche...
José Mercé estaba muy a gusto, se le notaba relajado en la apacible majestuosidad de la noche y su cante por martinete rebosó con una inmensa profundidad.
A mi me llaman el loco
porque siempre voy callao
llamarme poquito a poco
que soy un loco de cuidao...
Al igual que los viejos cantaores de antaño, Caballero Bonald fue haciendo su propia crónica vivida a través del flamenco, donde las palabras cárcel, hambre, madre, compañera y muerte... llevan inefablemente al cante por siguiriya.
La terrible veta colérica,
fauce voraz que bebe
en nuestro propio pecho su veneno,
es ya un furtivo código, un oscuro
registro de dolor, un sofocante limite
de lo que esta detrás de la memoria...
Llegados a este punto el cantaor hecha sus restos, no puede ser de otra forma, el cante por siguiriya es su bandera, ese cante único y esa guitarra morá, son un grito desgarrador de recuerdo y de ausencia difícilmente superable, un peso que no se alivia hasta terminar el último tercio del cante.
Casita del pobre la menea el aire
pero esta rabia que llevo por dentro
no la mueve nadie.
La soleá según Caballero Bonald, es un caldo inagotable de variantes personales de cantaores como: Manolito el de Maria, Fernanda de Utrera, Joselero de Morón, Juan Talega... a los que fue conociendo durante la grabación de uno de los trabajos de flamenco que confiesa sentirse mas orgulloso: El Archivo del Cante Flamenco.
Me fui acercando hasta la lúgubre
frontera de la llama, todavía
reciente el maleficio. Dioses
en vez de hombres arrancaban
a la terrible boca sus rescoldos
de mísera epopeya...
Y de nuevo un paseo por la solemnidad del cante por soleá, mascado palabra a palabra, tres versos cortos por soleá que parecían una inmensidad inagotable en el tiempo. Toda esa música y todo ese cante por si solos, justifican lo bastante como para mantener alta la firmeza y la pasión por el flamenco.
Finalmente Caballero Bonald se refirió a las alegres bulerias, “ese compás milagroso de la bulería de Jerez, ese sonido inconfundible de los patios, medio secretos y clandestinos”. Aquí Mercé resalta de nuevo lleno de gracia, su enorme estatura se levanta para adoptar esa postura característica de brazos a media altura chasqueando los dedos y cantando al tiempo...
Por allí vienen los tres
La Paquera, Terremoto y El Sordera de Jerez.
Pobrecita mía que pena me da
que con tanto frió
se pase la noche en el olivar...
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SARA BARAS: SABORES
Teatro Albéniz.- Comunidad de Madrid
Martes 8 de mayo 2007 21.30 hrs.
Sara Baras, Dirección
Sara Baras, Coreografía
Sara Baras, José Serrano y Luis Ortega, en “A fuego lento” y en sus solos, Coreografía
José Maria Bandera, José Carlos Gómez, Mario Montoya, Miguel el de la Tolea y Saúl Quirós, Música
Fernando Marín y Sara Baras, Iluminación y escenografía
Sara Baras, Vestuario
Patricia Pereyra Baras, Asistente dirección
Sara Baras, Bailarina
José Serrano y Luis Ortega, Artistas invitados
Alicia Fernández, Cecilia Gómez, Ana González, Charo Pedraja, Maria Vega,
Raúl Fernández, José Galán, Daniel Saltares, David Marín, Cuerpo de baile
José Maria Bandera, Director musical
José Maria Bandera, Mario Montoya, Guitarras
Miguel de la Tolea y Saúl Quirós, Cante
Antonio Suárez, Percusión
José Amador Goñi, Violín
Como bien queda definido en el programa de mano que facilitan en el espectáculo SABORES: “la artista gaditana es la bailaora mas popular del flamenco actual, sabe llegar a todos los públicos siendo capaz de plantear un concepto comercial que al mismo tiempo conserva la mejor esencia artística”.
Efectivamente, Sara Baras ha sabido traspasar esa frontera de lo estrictamente flamenco y hacer un espectáculo para “todos los públicos” y naturalmente esto tiene mucho mérito. En su compañía cuenta con elementos de colaboración (artistas invitados) muy importantes, resultando un todo, un conjunto de enorme interés. Otra cosa es que de las casi dos horas de espectáculo sobre media, primordialmente en el desmedido final de saludos e improvisada fiesta con impetuosas e interminables pataditas. Otro aspecto desafortunado surgió en algunos momentos del baile de hombre respecto del sonido atronador producido por la ampliación de los zapateados, la percusión al límite y las guitarras sordas, una excitación exagerada e innecesaria a todas luces. Comprendo que todo esto ayuda a mantener la tensión del público, que ante cualquier provocación no siempre legítima del artista hace que se ponga en pie. Sobre todo por que Sara Baras ya tiene un reconocido cartel en todo el mundo, es joven, esta guapísima y baila como los angeles, por tanto no necesita de tanto fuego artificial ni de tanta dinamita. De entre todo lo que esta bien de Sara Baras e incluso muy bien, no puedo dejar de resaltar el excelente trabajo de Luis Ortega, un bailarín largo y de una técnica impecable de pies, brazos y palillos que fue muy reconocido por el publico, al igual que las nostálgicas alegrías de Córdoba interpretadas con brillantez por José Serrano. La música, el vestuario y la iluminación también son dignos de ser alabados. Así que, una vez más Sara Baras suma éxito a la Suma Flamenca de Madrid.
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EL GÜITO: BAILAOR DE MADRID
Teatro Albéniz.- Comunidad de Madrid
Miércoles 9 de mayo 2007 21.30 hrs.
Eduardo Serrano “El Güito”, Bailaor
Mari Paz Lucena, Primera bailaora
Maria Juncal, Artista invitada
Miguel Tellez, Compás y baile
José Jiménez, Joni Cortes y Roberto Lorente, Cantaores
José Maya, Juan Serrano y Basilio García, Guitarristas
Eduardo Serrano “El Güito”, Dirección y coreografía

El Güito emocionó al público madrileño escogiendo para el repertorio de su compañía estilos que tienen mucho que ver con el madrileñismo del primer tercio del pasado siglo: malagueñas, caracoles, farruca... El inicio del espectáculo estuvo determinado por la sobriedad más absoluta del martinete, para seguidamente dar paso al preludio de unas suaves malagueñas bien trenzadas para el baile por Maria Juncal y Mari Paz Lucena.
Brilló la elegancia y el dominio de El Güito en solitario, especialmente en la farruca y en la soleá, paseando tenazmente su figura por el amplio escenario del Albéniz con gallardía e ingenio. Su maestra, la genial bailaora Pilar López, que se encontraba en el teatro no pudo contenerse y le lanzó un rotundo ¡Ole el arte!
La cosa siguió por cantiñas hasta sintetizarse en caracoles, fue el momento estelar de Maria Juncal que bailó largamente con giros muy precisos alternados de un fuerte zapateado. Güito bailo la primera parte de la siguiriya junto a Mari Paz Lucena, ambos se lucieron prodigando armoniosos y variados movimientos. Finalmente el maestro se marchó por bambalinas dejando sola a la bailaora, que resolvió eficazmente plantándose en mitad del escenario de dos brincos, señalando giros de gran impulso dramático. La fiesta terminó por bulerias, no podía ser de otra manera, y el Güito, visiblemente emocionado, agradeció al público de Madrid el homenaje recibido.
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FIGURAS JOVENES
Jueves 10 de mayo, Teatro Albéniz 20:30 hrs.
Primera parte
Pitingo, voz
Juan Carmona Habichuela (hijo), guitarra
Sabu, percusión
Coros...
Segunda parte
Fuensanta “La Moneta”, baile
Enrique Antonio Campos, Enrique “El Extremeño”
Guillermo Campos “Morenito”, cante
Miguel Iglesias y David Carmona, guitarra

Lo vivido el pasado jueves durante la primera parte de “Figuras jóvenes” en el templo del Albéniz de Madrid fue de autentico confundir. El Pitingo se adelantó dedo en alto, diciendo que aunque a muchos no nos iba a gustar lo que iba a cantar, el tiempo le acabaría dando la razón. Pero no terminó todo aquí, siguió hablando y hablando de los sonidos negros, de la música negra americana, de Julio Iglesias y de los clásicos maestros del cante a los que parece ser que él tanto ha estudiado... pero el recital termino sin que llegara a cantar en ningún momento ni por derecho ni por inverso.
Afortunadamente Fuensanta “La Moneta” nos alegró la segunda parte de la noche. Esta niña es un “bicho” bailando, no para ni un momento. Tiene una escuela notoriamente granaína muy festera que encandila a los jóvenes y a los menos jóvenes con su misterio.
También forjó una farruca –vestida de hombre- lo que hizo que su baile se serenara por momentos. Fuensanta “La Moneta” se deja acompañar siempre de verdaderos artistas flamencos del toque del cante y del son y esto naturalmente se nota favorablemente en el resultado final de su baile.
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POESIA Y FLAMENCO
LA MUSICA DE LOS ESPEJOS
Madrid – Fundación Olivar del Castillejo
Lunes 21 de mayo 22.00 hrs.
José Maria Velázquez-Gaztelu, poeta
Miguel Poveda, cante
Juan Carlos Romero, guitarra
Carlos Grilo y Luis Cantarote, palmas y jaleos
Última cita de este ciclo de música y palabra. Un descubrimiento certero y aireado en un espacio conmovedor como el de este olivar madrileño de Castillejo que ha calado en un público sensible y apasionado por escuchar flamenco en la placidez de la noche madrileña.
José Maria Velázquez-Gaztelu, poeta de Arcos de la Frontera que vive y sueña desde hace muchos años en este ruidoso Madrid nuestro, fue relatando anécdotas y pasajes de inspirada intimidad poética surgidos a lo largo de sus viajes por el mundo, y que Miguel Poveda fue convirtiendo en hermosas soleares, granainas, siguiriyas o tientos-tangos, como estos en los que describe el famoso óleo cubista picasiano “Les Demoiselles d´e Avignon.
De las cinco señoritas
solo tres me están mirando
tiemblan sus pechos al aire
cuando me voy acercando
Afroditas sobre lienzo
rosas de carnes inertes
paso tocando sus muslos
tallados como pinceles
Ellas no pueden moverse
se me parte el corazón
Pablo las dejó encerradas
en una dulce prisión,
Cabezas y mas cabezas
de Paloma y Jacqueline
cabezas de minotauro
Dora Maar y un arlequín
...
Miguel Poveda se mantuvo firme y correcto en las diversas interpretaciones, e incluso recreador en otras como las bulerias en las que no faltaron las incursiones caracoleras ni la copla, todo desde una leve distancia emocional hacia un público que por el contrario, rodeaba el escenario a corta distancia como si de la celebración de un rito se tratara.
Naturalmente todos esperamos que el próximo año se pueda repetir esta experiencia con otras voces y con otros cantos.
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