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Rubén Gutierrez
Rubén Gutierrez
Jerez, 2006


¡PREPARADOS, LISTOS, YA!


Y ustedes se preguntaran que significa este titular en un “site” dedicado al arte del flamenco; pues sencillamente que el flamenco se ha hecho olímpico. No es que así lo haya considerado el Comité Olímpico Internacional, sino que el pasado sábado nueve de septiembre de dos mil seis tuvo lugar la treinta y nueve edición de la jerezana Fiesta de la Bulería, pero en esta ocasión, en el comparable marco del Estadio Municipal de Chapín.

Para el que suscribe ha sido algo inaudito, pues no tuve el gusto de disfrutar de Cristina Hoyos o Niño Josele en las respectivas ceremonias de inaugaración de lo Juegos Olímpicos de Barcelona o los del Mediterráneo en Almería. Era la primera vez que contemplaba un escenario flamenco sobre un tartan de atletismo, pues el Estadio de Chapín es de los denominados Olímpicos, como el de Monjuitc o el de los Juegos Mediterráneos.

Una ligera controvesria ha acompañado a esta edición de la Fiesta de la Bulería. Su emplazamiento tradicional, cual es la Plaza de Toros de la localidad, se encuentra en un estado de deterioro que ha obligado a la Subdelegación del Gobierno a prohibir la celebración del evento en uno de los lugares con más solera flamenca de la ciudad. Inevitablemente han surgido criticas por el traslado, aunque para nuestro gusto ha supuesto un acierto. Chapin es un estadio moderno, con buenas instalaciones y un gran aparcamiento, y se puede decir que se encuentra más o menos céntrico. Unos asientos comodos en las gradas, servicios, espacio para las barras y puestos de comida, no hacen sino facilitar la estancia en el mismo, pues esta famosa fiesta suele durar bastantes horas.

Para esta ocasión se ha elegido el gol Norte, lo que permitia una panorámica completa del estadio, peroque impide el acceso al terreno de juego, pues el cesped fue una de las mayores preocupaciones de la noche. El titular del campo espera este año asecender a la primera división del futbol nacional, y hoy en día se canta mas en Jerez el himno del Xerez C.D. que cualquier letrita por bulerías.

Invitado por el flamencólogo y periodista local Jose María Castaño, que también sería el encargado de hacer las veces de presentador del espectáculo, compartimos la retransimisón del evento junto con los aficionados locales “Tio Juanes” y Pepe Zarzuela para Onda Jerez. Nuestro “carrusel buleareo” comenzó con el cuadro flamenco de una de las familias jerezanas que ha sabido transmitir de generación en generación el saber flamenco del Plazuela, que encarna los sones del barrio de San Miguel. Nos referimos a los Méndez, cuyo buque insignia ha sido la añorada Paquera de Jerez. Su grito de guerra se repertiría a lo largo de la noche, bien por bulerías cortas de jerez o por bulerías por soleá, y fandangos caracoleros. Las guitarras de Manuel Valencia y Miguel Salado que hicieron muchos guiños al toque del maestro Manuel Parrilla arroparon el cante y las palmas deKina, Paca, Margari, Manuel, José, liderados por el más joven de la saga y que ya recorre los escenarios de medio mundo. Jesús Ménedez, todo un torrente de voz y de facultades técnicas que continuan en progresión.

Las más de cinco mil personas congredas son dignas de figurar en el libro de los records guiness, pues cuando hacen compas al unisono, sin importar edades, rapidamente nos damos cuenta que estamos en Jerez de la Frontera, pero nos han cambiado el decorado. Hoy en día es dificil encontrar un tabanco donde los aficionados entonan sus cantes al abrigo de una copa de fino. El botellón ha sustituido el golpe de los nudillos en las botas de vino, y las venencias se han transformado en neveras, alredor de las cuales se reunen los aficionados. No importa faltar al respeto a los artitas que hay en el escenario. Este es una fiesta, y todos quieren demostra su valía flamenca.

El público seguía entrando cuando fue presentada La Susi, que venia acompañada del tocaor Pedro Sierra. Es costumbre en este festival invitar a algun cantaor foraneo, pero suele ocurrir que no conecte con el público jerezano, o mejor dicho, que el público no conecte con el artista. La alicantina estuvo correcta, cantando por tarantas y malagueñas rematadas por rondeñas. Fueron los únicos cantes levantinos de toda la noche. Su voz camaronera se hizo sentir luego por soleá y una bulería que para el publico local sería excesivamente larga.

Uno de los manjares de la noche se serviría a continuación. Como si viajaramos en el tiempo, Manuel Parilla Hijo, a la guitarra, y Terremoto Hijo, al cante, nos hicieron imaginarnos los buenos momentos que se han tenido que vivir en la Plaza de Toros. Un recital puramente jerezano por bulerias pa escuchar, seguiriyas, fandangos y bulerias. Sin duda alguna lo mejor de la noche, junto con el homenaje que se le rindió a Antonio Gallardo, al que estaba dedicada esta fiesta. Sus letras se han escuchado en muchas ocasiones durante este tipo de veladas, sobre todo de la mano de Francisca Mendez. Su reconocimiento ha traspado las fronteras andaluzas, y este miso año recibó la insignia de oroen el murciano Festival de Lo Ferro.

Esta primera parte se cerraria con otro “extrajerezano”, aunque fue recibido con mucha expectación, pensamos más por su repercusión mediática que por su cante. Este gitano madrileño se ha hecho acreedor de un reconocimiento universal, pero Diego el Cigala lleva algún tiempo sin aparecer como cantaor flamenco al uso. En esta ocasión vino acompañado exclusivamente por Diego del Morao a la bajañí y Sabu con el cajón. El recital consitió en tonás, soleá, tango-rumba y bulerías. El respetable no acompañaba con su compás, todas las manos estaban sobre las cámaras y los móviles, cual lluvia de fotos que nos condujo al descanso.

La reanudación nos traería una segunda parte netamente jerezana.Joaquín Grilo sería el responsable de poner el baile a esta fiesta. Acompañado al cante por David Lagos, el Pulga y su hermana Mari Carmen al cante, y la sonantas de León y Reguerra. El que bailara para Paco de Lucía, y que este año se ha hecho merecedor del Premio del Público en el Festival de Jerez, demostrópor bulerias y alegrías por que se encuentra en lo mas alto del ranking del top flamenco. Joaquin nos ofreció un recital de baile, no venia con un espectáculo, sino a mostrar su fuerza y habilidades con sus pies, la plasticidad y sentimiento de sus brazos, y el dominio de todo su cuerpo subyugado al compás. El público no solo se mostraba agradecido, sino que igualmente deseaba imitarle.

Impacientes estabamos porescuchar una vez mas los sones negros de Tomasa Guerrero, la cual cantó bién por soleá. Por bulería también nos recordó a la recientemente desaparecida Fernada de Utrera, interpretando incluso cuplés. La Macanita estuvo acompañada de Manuel Parrilla a la guitarra y rodeada de unos palmeros de lujo; el Macano, Chicharo, Curro de la Joaquina y Gregorio.

Tras más de cinco horas el público apenas había abandonado el estadio. Todos aguardaban a ese ídolo local que ha exportado su formula por toda la geografia flamenca. Miguel Quirós pisa el escenario, el estadio se viene abajo, y comienza la locura colectiva. La formula del Capullo es muy sencilla, ritmos y melodias sencillas con letras cortas y fáciles de recordar que sentencian. A ello se le suma un Rubichi al cajón,un Periquin a la guitarra, y unos Sordearas a las plamas y todo el patio contento. El “Capu” no se salió del guión en ningún momento, el recital que tantan veces ha repetido, sin ir mas lejos en la Fiesta de la Buleria del año pasado fué idéntico, pero que lo han convertido en el “Capo” del flamenco. Todos cantan sus letras y agitan sus brazos a la vez que el de la Asunción. Solo faltaba el fin de fiesta, demasiado corto en esta edición, pero ya se sabe que lo poco gusta y lo mucho cansa.

Supongo que se habrán dado cuenta que Jerez ha sufrido una transformación. La verdad es que este pueblo de señoritos, cortijos y gañanias ha dado paso a una prospera ciudad. ¡Ya somos doscientos mil! rezan las paradas de los autobuses, y el resultado es que en toda la noche solo escuchamos una seguiriya, y los asistentes rabiaban con el tango-rumba. No obstante no debemos confundirnos y la Fiesta de la Buleria, como dice su nombre, es una Fiesta, una verbena popular de las de antes, y que de alguna manera consigue adeptos para nuestra secta flamenca.



 


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