Del
granaíno Alfredo Arrebola, nos llega un compacto
doble que recoge 25 estilos diferentes de malagueñas.
Creo que esta obra ha salido en el año 2005, aunque
no puedo afirmarlo ya que en los créditos no aparece.
Arrebola posee un extraordinario
currículum y aún así, no es un personaje
conocido en muchos foros. Es Maestro de Enseñanza
Primaria; Doctor en Filosofía y Letras (Sección
de Filología Clásica, 1978); Licenciado en
“Ciencias Religiosas”; y Director del “AULA
DE FLAMENCOLOGIA” de la Universidad de Málaga
desde 1977.
En su haber cuenta con numerosos
premios de ámbito nacional y actuaciones en toda
la geografía de la península, así como
intervenciones en televisiones, radios, publicación
de trabajos en revistas y otros medios de difusión,
etc…
Ha publicado un total de
26 libros que versan sobre Flamenco, Folclore y cultura
andaluza, y ha grabado hasta ahora un total de 35 discos.
Es decir, que Arrebola es uno de nuestros artistas más
prolíficos y polivalentes.
Su compostura cantaora y
su planteamiento musical obedecen a la extendida durante
los años 70. O sea, fiel al canon establecido como
ortodoxo, aunque encapsulado en el corte de cantaores de
Andalucia Oriental; claro que en este corte también
encontramos muchos cantaores de Andalucía Occidental.
Me refiero a este tipo de cantaores que siendo grandes conocedores
de un considerable número de palos y sus diversos
estilos, no se han atrevido nunca con los cantes festeros
como las alegrias, los tangos o las bulerias.
En esta Antología,
Arrebola entra en la historia de la malagueña como
uno de los estudiosos que han interpretado diversos estilos
y los han plasmado en un soporte. Otro cantar es que haya
sido capaz de plasmar en cada estilo todos los matices que
conocemos por grabaciones de otros artistas que le precedieron
en cada uno de los estilos. En este sentido, se pueden observar
ciertos melismas que hubiesen necesitado algo más
de preparación, así como determinados acentos
que no se ajustan al legado que nos han dejado grandes malagueñeros
como Antonio de Canillas en el estilo de Pitana o Fosforito
el Viejo, o el mismo D. Antonio Chacón en alguno
de sus estilos. Esto no quiere decir que no lo haga bien.
No podría ser de otra manera, ya que Arrebola lleva
toda una vida dedicada al cante y a su estudio.
Cuenta con la participación
de los guitarristas Enrique Campos, Andrés Cansino
y Ramón del Paso, que de forma bastante razonable,
consiguen aportar cierto aire a cada estilo para no resultar
excesivamente trasnochado. Aún así, el abuso
del rever en determinados momentos le restan naturalidad
al cante.
Este disco, como todos
los que versan sobre un único palo, obedece más
a un carácter divulgativo y a una especie de desafío
personal que a una motivación artística o
comercial. Y ese, es precisamente su mérito. Si además,
el tratamiento es aceptable, el cante es ajustado y la guitarra
medida, el interés del trabajo está garantizado.