Manuel F. Reyes es cantaor y David Navarro
es guitarrista. Aleación Flamenca surge cuando incorporan
en sus actuaciones a Ernesto Chuliá, un trompetista
valenciano afincado en Madrid.
La propuesta es sencilla, a pesar de que
la trompeta no es uno de los instrumentos que habitualmente
relacionamos con el flamenco. Son tres buenos aficionados
haciendo flamenco.
De esta forma, se permiten hacer guiños
constantes a lo más ortodoxo del flamenco. El cante
se acuerda de Fernanda de utrera, de la escuela jerezana,
de Juan Varea o de Chano Lobato; la guitarra rinde homenaje
a Diego del Gastor y la trompeta, además de emular
el cante, rememora el cuplé por bulerías “Mari
Carmen” de Pepe Pinto o boleros archiconocidos que
con solvencia mete a compás de bulerias.
La voz de Manuel F. Reyes es muy flamenca y agresiva, agreste
en exceso, pero se acomoda bien en casi todos los cantes
del disco. Es importante aclarar que ni este , ni los otros
músicos hacen alarde de recursos, dando un verdadero
empaque de trabajo en equipo.
Evitan protagonismos improcedentes, limitando, por ejemplo,
la intervención de la trompeta en la seguiriya a
meros ecos en segundo plano.
Aunque los tientos resultan un poco monótonos, el
resto de los cortes son muy interesantes desde la óptica
más ortodoxa, porque en definitiva, lo que presentan
es una variedad de estilos muy bien hilvanada.
Del fandango por soleá, poco cultivado
por los actuales artistas, reconozco desconocer las referencias
utilizadas, aunque el resultado final goza de cierta profundidad.
Lo mejor, sin duda, es la bulería
por soleá y el tanguillo de Cádiz, donde demuestran
un extraordinario dominio.
|