PRESENTACIÓN DE LA SUMA FLAMENCA 2008

Ya son tres ediciones y, cómo pasa el tiempo, la “Suma Flamenca”, el festival flamenco más importante que organiza la Comunidad de Madrid al cabo del año, se ha consolidado como uno de los cuatro o cinco referentes del calendario flamenco nacional.
En la antigua sede de “Cervezas El Águila”, hoy centro cultural y multiusos en el madrileño barrio de Delicias, el principal organizador del festival, Juan Verdú, y el consejero de cultura de la Comunidad, Santiago Fisas, hicieron de maestros de ceremonias y desglosaron buena parte de lo que será más de un mes de flamenco en Madrid y alrededores.
Estamos hablando de un total de 38 espectáculos, conciertos, un ciclo de cine, otro de poesía y flamenco, exposiciones, el estreno de un macro espectáculo titulado “Goyesca”… en definitiva, mucho donde elegir para el aficionado y el no tanto.
Sobre el papel se pretende abarcar tanto la veteranía de los maestros del cante, baile y toque, como la savia nueva y el impulso de los más jóvenes artistas del panorama flamenco.
De nuevo se subirá el telón en varios teatros al mismo tiempo. Hasta trece municipios de la comunidad, desde Torrelaguna por el norte hasta el sur más ribereño de Aranjuez acogerán el flamenco de la Suma. Toda la región, este año de bicentenario goyesco, se pondrá la bata de cola y dará hospitalidad a lo más granado del arte andaluz.
De la innumerable cantidad de artistas convocados podemos oír el relumbrón de los quejíos de Carmen Linares, Enrique y Estrella Morente, Miguel Poveda, Arcángel, Chano Lobato o Marina Heredia. Los desplantes de Eva Yerbabuena, Belén López, María Juncal, Rocío Molina, Güito, Carmen Cortés o Israel Galván. Y los bordonazos de Serranito, Vicente Amigo, Tomatito, Gerardo Núñez o Cañizares entre otros muchos. Este último artista, recogió su reciente premio de la música de manos del consejero, en el mismo acto de presentación de la Suma.
De nuevo salen las flores a compás en Madrid. Más de uno estará pensando en salir de los toros y correr a las butacas.
PABLO SAN NICASIO RAMOS. Madrid
 

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