Monográficas al Festival del Cante de las Minas
SALA MIGUEL DELIBES del Teatro Calderón
Del 26 de junio al 1 de julio
A partir de las 19,00 h.

Martes 26 19,00 h.
CONFERENCIA: A cargo del flamencólogo, escritor e investigador: Balbino Gutiérrez que disertara sobre:
“Eva Yerbabuena-Sara Baras, dos visiones del baile Clásico”
20,00 h.
Recital de cante a cargo de la cantaora, Mª José Pérez, acompañado a la
guitarra por: Antonio Carrión
Miércoles 27 19,00 h.
CONFERENCIA: A cargo del investigador, escritor, periodista, miembro de la Cátedra de Flamencología: José Blas Vega, que disertara sobre:
“Escuelas de Cante: Cádiz”
20,00 h.
Recital de Guitarra a cargo de: Daniel Casares
Jueves 28 19,00 h.
CONFERENCIA: A cargo de filosofo escritor, periodista: Juan Verguillos que disertara sobre:
“La Estética del Flamenco”
20,00 h.
Recital a cargo del Cantaor: Tomás Fernández “Tomás de Perrate”
acompañado a la guitarra por, Antonio Moya
Viernes 29 19,00 h.
CONFERENCIA: A cargo de los flamencólogo, escritor, investigador
Juan Francisco Pérez Aviles, que disertara sobre:
“Aproximación histórica de los cantes mineros de
Cartagena y La Unión”
20,00 h.
Recital a cargo del Cantaor: Antonio Suárez “Guadiana”
Acompañado a la Guitarra por: Jesús del Rosario
SABADO 30: a las 21:00 H.
Pruebas Selectivas a la XLVII edición de Festival Internacional del Cante de las Minas, de cante, baile y toque
DOMINGO 1 Julio las 20:30 H.
Recital Flamenco a cargo de Miguel Poveda.
CRÓNICA escrita por PEDRO SANZ
Las IV Jornadas Flamencas “Ciudad de Valladolid”, monográficas al Festival del Cante de las Minas, se han desarrollado con nota alta, tanto en el plano artístico, como académico y asistencia, a pesar de no poder disfrutar del cierre de las mismas a cargo del cantaor Miguel Poveda, quien había suscitado el interés de muchos vallisoletanos y aficionados llegados de otras provincias. El cantaor llegó a Valladolid con muchas ilusiones, pero, una infección de garganta con una subida de fiebre de más de 39º grados, nos privó de su arte, a pesar de sus intentos desatendiendo la prescripción facultativa y los consejos del medico. Miguel, insistía una y otra vez en dar su concierto a pesar de las condiciones de salud adversas.
Finalmente, a las 20:30 horas, tras intentar calentar la voz y que esta no salía, tuvo que desistir. Otra vez será, Miguel y a buen seguro que será pronto, pues la demostración de profesionalidad, de responsabilidad y de respeto al flamenco y al público que demostraste el día 1 de julio, no se olvida fácilmente.
Con la conferencia impartida por D. Balbino Gutiérrez, flamencólogo, escritor, investigador etc.
el martes, día 26 de junio comenzaban las IV Jornadas Flamencas “Ciudad de Valladolid” en la Sala Delibes del Teatro Calderón. Balbino ofreció una conferencia con él titulo “Eva La Yerbabuena-Sara Baras dos visiones del baile clásico”. Persona sensible y un gran conocedor de los estilos de baile de Eva la Yerbabuena y Sara Baras, ofreció una sensacional conferencia apoyada por soportes audiovisuales, cargada de matices sobre la forma de interpretar el baile por parte de las dos bailaoras más representativas de panorama flamenco actual; Balbino se ganó la atención del público asistente y consiguió una sonora salva de aplausos.
En la segunda parte fue la cantaora almeriense Mª José Pérez acompañada a la guitarra por Antonio Carrion, la que acaparo la atención de la sala, llena a rebosar. La jovencísima cantaora ofreció un recital dentro de los más puros cánones del flamenco. Cantó por seguiriyas, tangos, impresionante el cante por granainas, lo que le supuso tener que hacer una bis ante los aplausos de un publico entregado. Magistral Antonio Carrión, muy querido por estas tierras.
La programación para el día 27 miércoles, había despertado el interés de muchos aficionados, a pesar de ser a una hora poco flamenca (las 19 horas). La sala Delibes presentaba un lleno absoluto. El flamencólogo, investigador, y así un largo etcétera D. José Blas Vega, llegó a Valladolid para hablar “de las escuelas de cante: Cádiz”, considerando a esta capital como la primera escuela de cante flamenco, su influencia sigue más viva que nunca, figuras legendarias como “Enrique El Mellizo”, Juanelo, ha sido y son el referente de la escuela flamenca de Cádiz.
En Enrique El Mellizo se dan todas las condiciones cantaoras -siguió-, esbozando la figura de uno de los cantaores que mas influencia ha ejercido, de quien se conoce tener interés por los cantos litúrgicos, pasaba horas y horas en la Catedral escuchándolos. A Enrique el Mellizo se le puede considerar como el padre que supo transmitir a generaciones venideras “su legado” más valioso. Considerémosle un cantaor genial para un arte genial. Su contribución no debemos limitarla al hecho de crear la escuela más importante del flamenco. A su vez, participo en el afianzamiento de los cantes de Cádiz. Hasta el mismo D. Antonio Chacón bebió de la influencia de “Enrique El Mellizo”, influencia que se extiende al día de hoy. Los asistentes aplaudieron con fuerza la conferencia del maestro D. José Blas Vega.
Después de una pausa de diez minutos, en lo que se echaba un cigarrillo, que tanto perjudica a la salud, le tocó el turno al jovencísimo guitarrista llegado de Estepota, Daniel Casares, que ofreció un recital de guitarra tocando palos de su nuevo disco Corazón de tu Alma. Daniel es un joven llamado a estar entre los más granado del toque por su limpieza y su transparencia. Se ganó al público desde el primer rasgueado. Por su sencillez no busca el aplauso fácil. El aplauso se lo gana haciendo de la sonanta una caja de resonancia; sorprende su timidez y se va agrandando según transcurre el concierto, su transmisión con el publico; sinceramente Daniel es una guitarra a tener en cuenta. No se lo pierdan. Hemos disfrutado de un concierto de guitarra de más de uno hora que se nos hizo corto.
El jueves 28 le tocó el turno a Juan Vergillos, que disertó sobre la “estética del flamenco”. A pesar de su juventud, Juan es un investigador, flamencólogo, escritor, con una cabeza muy bien amueblada y un gran aficionado. Su conferencia resultó de una brillantez que hasta los más neófitos del flamenco comentaban en las Puertas del Teatro Calderón la grandeza del arte flamenco, y es que por encima de todo el Flamenco es un arte con sentimientos. Ahí acertó de pleno Juan cuando estableció el orden de que los sentimiento se reflejan en cada palo de flamenco, -yo que soy un aficionado sensiblero, no puede por menos que emocionarme y pensar ¿será por eso que el Arte flamenco es diferente a otras músicas?-. Como el resto de los conferenciantes Juan Vergillos estuvo de diez y fue largamente aplaudido.
Esta vez el cante llegó de la mano de Tomás Fernández Soto, “Tomás de Perrate” y al toque, Antonio Moya. Tomás dejo constancia del cante de los Perrate. Toda una dinastía en Utrera, su cante, en la voz de Tomás es todo un poema de dolor. Tiene sabor a tragedia aunque sean cantes festeros, su voz metálica, añeja, sale de su garganta esculpida, en sones arcaicos. Tomás canto para los presentes, los cantes de su familia, de Tomas Perrate (padre), de su madre Maria Perrate, con esa voz que “acojona”, cantó por Solea, tangos, Bulerias, Sigiriyas de la casa, todo con gran dignidad, profesionalidad y respeto. El publico supo agradecérselo; puesto en pie le despidió con una fuerte ovación.
El viernes 29, víspera de las Pruebas Selectivas al Festival del Cante de las Minas, le tocaba el turno a D. Juan Fco. Pérez Aviles, quien disertó sobre “la aproximación histórica de los cantes mineros de Cartagena y La Unión”, con un verbo fácil, fue desgranando la relación actual de los cantes mineros con la antigua Taranta de Almería, como cante matriz para el desarrollo de los que hoy se conoce por cantes de Levante. La taranta almeriense que llego a La Unión promovida por la inmigración cuando este vivía una etapa de esplendor económico por el fuerte impacto de la minería. Recordó que la presencia de Antonio Rojo Grau “Rojo el Alpargatero” fue vital para configurar los cantes de las minas, la presencia de su hijo, Antonio Grau Dausset, en Cartagena, mediados los cincuenta, fue esencial para recuperar los auténticos cantes mineros. Fueron muchos los cantaores y cantaoras que iban a La Unión, donde prometía alguna actuación en los Cafés Cantantes o en los Bares que no cerraban ni de día ni de noche. Como anécdota, en una ocasión se presento Domecd, para ver “in sitó”, cómo sus productos doblaban en ventas al resto de España.
Antonio Suárez “Guadiana” vino acompañado al toque por Jesús del Rosario, una sonanta que en manos de Jesús adquiere un sabor especial, dulce, armonioso y limpio a más no poder. Guadiana vino a Valladolid, plaza en la que ha estado otras veces, -como dice mi primo Fifi- a por todas. No en balde Porrinas de Badajoz era uno de los “incuestionables” en los carteles de Feria de Valladolid, de eso hace años.
El sábado 30 cambiamos de escenario para instalarnos en el marco incomparable del Patio de San Benito con una asistencia de más 800 personas, para presenciar las pruebas selectivas en la modalidad de cante, baile y toque al XLVII Festival Internacional del Cante de las Minas.
A las 22’15 horas, el jurado compuesto por Paco Cayuela y Paco Pedro Salcedo procedió al sorteo para establecer el orden de actuación; razones éticas me impiden opinar sobre los concursantes, aunque, el publico manifestaba que el nivel había sido muy alto, esperemos al resultado final en La Unión.
De manera imprevista como manifestaba al principio, Miguel Poveda, tuvo que suspender su actuación por las razones expuestas. No obstante, las Ferias en Valladolid comienzan en la segunda semana de septiembre, confió que la comisión de Festejos nombrada para dicho evento nos pueda dar una sorpresa y oigamos a Miguel Poveda en el Patio de San Benito, para disfrute de todos.
Pedro Sanz