Trazos


Discos
Maria José Pérez

Marcos Escánez


La cantaora almeriense Maria José Pérez ha presentado recientemente su segundo trabajo discográfico en solitario. Se titula Trazos y está producido por José Quevedo “El Bolita”. Un guitarrista de primera línea de flotación, que acompaña a algunos de los artistas más importantes del panorama nacional, tales como Marina Heredia, Argentina e incluso Miguel Poveda en algunas ocasiones.



Sin ánimo de ocultar que siento un especial cariño por Maria José, soy y he sido riguroso durante muchos años al asegurar ante todos los programadores de este país que esta mujer posee una de las voces más importantes de España. Nunca me ha dolido en prendas asegurarlo, y sinceramente, supone una gran alegría encontrarme con este disco, que viene a ratificar lo que yo siempre he defendido.

Es un trabajo soberbio, que nos aleja de la niña María José para presentar a una artista en plena madurez musical y personal, segura de sí misma y de lo que tiene en la garganta, que se ha desligado del corsé impuesto por lo ortodoxo para disfrutar definitivamente con su profesión. Por ello, además de los temas flamencos que aborda, acomete dos canciones “Vida loca” y “Nostalgia”, haciendo un alarde extraordinario de lo que puede llegar a hacer fuera del flamenco. Una suerte de fantasía que rebasa lo bonito para acomodarse en lo espectactular. Es una demostración de versatilidad y de buen gusto, de fuerza y de emoción que no deja a nadie indiferente.

En otros cantes se acuerda de Almería, la tierra que lleva a flor de piel, aunque las letras han sido compuestas por J. Quevedo, asesorado por ella. Tales son las Alegrias que abren el disco o los cantes e levante que lo cierran. En la Graníana y media sigue exultante, que por algo es el cante donde se encuentra más cómoda, según sus propias declaraciones.

Que se trata de un disco de rabiosa actualidad lo apreciamos en su deseo de grabar un cante por Sevillanas, pero con un swing verdaderamente remozado, sin perder profundidad y belleza. Aunque donde más me ha emocionado es en la Soleá por bulerías, que con generosidad y verdadero conocimiento se pasea por el filo del precipicio, demostrando que sus años en Jerez han sido un periodo de aprendizaje brutal, no ya de los estilos, que también…. sino del concepto. En este corte coge la esencia del arte flamenco y hace un molde con su voz. La emoción es constante, rabiosa, eléctrica, de entrega sin reservas y con la tensión justa para no saturar los oídos refinados.

Completa el disco con Bulerías que salva con nota alta, una Zambra sentimental y melosa en la que se siente su propia emoción y una composición por Farruca, donde se vislumbra la genialidad del productor y su capacidad para extraer de Maria José lo mejor de sí misma.

¡¡¡Enhorabuena!!!