Poética del Cante Jondo


Libros
José Martínez Hernández
Almuzara, 2018
Antonio Nieto Viso



Poética del Cante Jondo
Filosofía y Estética del Flamenco

Leyendo este interesante libro, tenemos las impresión de estar ante una brillantísima tesis doctoral con la calificación de Cum Laude extendida a favor de Don José Martínez Hernández, al que por supuesto, le felicitamos, y le damos las gracias por esta interesante obra que esclarece todas las vertientes filosóficas desde Platón y Aristóteles, y de todos los pensadores que se han ocupado del ser humano para dar respuesta a nuestras inquietudes en Occidente, generación tras generación.



Antes de continuar, queremos detenernos en el magnífico prólogo, que escribió antes de dejarnos para siempre, es escritor y poeta, nuestro querido y llorado amigo Félix Grande Lara, que pocos días ante de su óbito le dijo a su mujer, “Me voy con la música a otra parte”.

Transcribo, lo que nos dejó escrito Félix para la posteridad. “Hasta el día de hoy, y desde 1881 don Antonio Machado y Álvarez, Demófilo, editara su Colección de cantes flamencos, volumen que la mayoría de los estudiosos consideramos el origen de la flamencografía, la nómina de libros dedicados al Cante se cuentan en varios centenares. Muchos de ellos tienen alguna utilidad, pocos son necesarios, y muy pocos han acabado siendo imprescindibles. Poética del Cante Jondo ha nacido para situarse de una manera fulminante en la familia nada numerosa de los libros indispensables sobre un tema tan frecuentado por la investigación y tan enaltecido por las celebraciones. Poética del Cante jondo es un ensayo iluminado e indispensable en la bibliografía flamenca.

Coincidimos plenamente con nuestro amigo, ya que en 155 páginas, el autor ha sabido condensar todo lo que encierra el Arte Flamenco, y que poco a poco iremos diseccionado, aunque lo más lógico es leer el libro varias veces, y tenerlo muy a mano para acudir a él buscando la respuestas que queramos saber sobre el Cante que está contenido en siete capítulos y el apéndice aclaratorio.

Dice el profesor Martínez Hernández en la página once que: El concepto de “Estética” fue acuñado e introducido en la cultura occidental, por primera vez, por el filósofo alemán Alexander Baumgarten en 1750, en una obra que llevaba precisamente este título. Aesthetica, y que pretendía elaborar una doctrina del conocimiento sensible y una supuesta “ciencia de lo bello” ya que la palabra “estética” proviene del griego diszésis, que significa “sensación” y en un sentido más amplio, tiene el significado de Filosofía del arte o reflexión filosófica sobre los juicios de gusto estético y sobre la creación artística. Sion embargo, la reflexión sobre el arte no nace con Baumgarten, pues es tan antigua como la propia Filosofía y la encontramos ya en Platón o Aristóteles, aunque recibe el nombre de estética a partir de él. La Estética es, por tanto aquella parte de la Filosofía que se ocupa de todo lo relacionado con el arte y la creación artística.

Les advierto, que este comentario, sobrepasará el espacio que normalmente dedicamos a este tipo de obras, pero la riqueza y aportación de lo que vamos a aprender sobre el Flamenco, nos va a ser muy útil de ahora en adelante.

Nos interesa mucho lo que leemos en la página treinta, donde se nos dice: El Flamenco es en su práctica, un arte que tiene poco de intelectual, pues no ha nacido de la contemplación y la reflexión, sino de la necesidad vital y la intuición. Su secreto no consiste en saber teorizar, sino en saber sentir, porque en él predominan la intuición creadora, la intensidad emotiva y la capacidad de expresión.

Es necesario detenerse para la reflexión como aficionados cuando leemos que, el Flamenco, ya sea en forma de cante, baile, toque o poesía, no se deja definir y comprender con facilidad, porque impone al pensamiento sus propias reglas, en lugar de someterse dócilmente a las formas impuestas por la tradición filosófica y estética occidental.

El interés no se pierde en ningún momento, pero hemos de sintetizar, tampoco me resisto a transcribir lo nos dice el profesor Martínez Hernández: Desde el amanecer del tiempo y de la conciencia, en el albor de esa segunda naturaleza que hoy llamamos cultura, los seres humanos se juntaron para cazar, comer, protegerse unos a otros cantar y danzar. La música nació como la primera necesidad inmaterial y no impuesta por la supervivencia.

Estamos de acuerdo con el autor cuando manifiesta, que el carácter legendario del flamenco, y la escasa documentación existente sobre sus orígenes, ha dificultado la comprensión de otro de sus rasgos principales, su condición de voz nacida del mestizaje de otras voces. El Arte Flamenco es el crisol donde se fundieron los sonidos y las voces diferentes que convivieron durante siglos en España. Se juntaron y se mezclaron para siempre, cristianos, musulmanes y judíos, Hispania, Al-Ándalus y Sefarad y todo lo que vino después en estos mestizajes.

Andalucía es la casa natal del flamenco, el lugar donde se produjo la fusión entre las diversas tradiciones culturales y musicales que dieron lugar a su nacimiento, y no fueron moriscos, o judíos, payos o gitanos, sino andaluces todos, pobres y marginados, los que lo crearon.

Nada más fijar la vista en el capítulo segundo, nos encontramos lo que es para el autor del libro, la definición de Cante jondo, es una expresión muy utilizada y poco comprendida, cargada de tópicos y de imprecisiones. Entre los aficionados e investigadores es frecuente la utilización de las expresiones cante flamenco y cante jondo como si ambas fueran sinónimos; sin embargo lo es así, pues aunque todo cante jondo es flamenco, no todo cante flamenco en la práctica jondo.

También nos aclara que, el cante jondo es una música culta, pero no refinada, sino primitiva, no letrada, sino analfabeta, no escrita, sino oral.

Nos llama poderosamente la atención lo que se dice del Romanticismo, que sirvió de base a la idea de lo sublime para definirlo trágico. Lo sublime no es idéntico a lo jondo, es la exteriorización de lo jondo.

Casi al final, en la página 163, nos atrae el párrafo que describe la ética que se desprende del cante jondo es patética y pasional por diversas causas.

La ética trágica, antología trágica, en el cante jondo también hay una antropología trágica.

Finaliza el libro reconociendo que, la Filosofía jonda de saber que se desprende de la poesía flamenca. Es una filosofía poética y trágica, que parte de un método o camino de acceso a ella: Saber, sentir, que consiste en pensar/cantar.

Con libros como este, el lector queda atrapado gustosamente para el Arte Flamenco, que sale ganando en su conocimiento; y lo más importante, animará a otros investigadores a caminar por la senda de la sabiduría y del entendimiento. No todos los días caen en nuestras manos tanto saber con la más absoluta generosidad. Enhorabuena maestro de la filosofía y del Flamenco, y muchísimas gracias al profesor don José Martínez Hernández, tenemos una deuda de gratitud con usted.