Mis letras para el cante. Soleares I


Libros
Juan Carlos Muñoz
Cádiz, 2015
José Cenizo


Juan Carlos Muñoz, Mis letras para el cante. Soleares I, Cádiz, 2015, 141págs.
NUEVAS LETRAS DE SOLEARES PARA EL CANTE
José Cenizo Jiménez



Juan Carlos Muñoz (San Roque, Cádiz, 1963), leemos en la contraportada, tiene como principal objetivo renovar las letras del cante, con lo que ya nos orienta hacia la disponibilidad de sus creaciones para el cante, para el escenario o la grabación. De hecho, ya ha tenido la suerte de que muchas de sus letras hayan sido grabadas.

Conocemos otros libros del autor con variedad variedad de estilos: fandangos, soleares, serrana, tangos… Y otro dedicado exclusivamente a letras por tientos (interesante aunque de descuidada edición). Esta obra que comentamos está dedicada íntegramente a las soleares, al cante por soleares matizaríamos, que usa la estrofa llamada soleá (de tres versos) y también la copla o cuarteta asonantada (de cuatro versos), aunque también hallamos algún ejemplo de fandango por soleares. Normalmente en octosílabos y también en pentasílabos como remate de una serie:

De contrabando,
grita mi alma
y entre suspiros,
busca la calma.

Hay versos que sobre el papel tienen más de ocho sílabas, nueve en este caso, algo que en el cante quizá pueda superarse: “Como aguja en un pajar / por mucho que la ande buscando, / nunca la podré encontrar”.

Hay variedad de temas, al hilo de los recogidos por soleá en las colecciones y grabaciones tradicionales: sentencias (“Disfrazada de verdad / la vida es una mentira, / donde reina la maldad”, “En esta vida / todo es mentira, / incluso el aire / que se respira”), el amor (“Cosita que me habrá dao, / cuando le beso los labios, / soy caballo desbocao”), desamor (“Me está dando escalofríos / el escuchar de su boca / que nunca la he merecío”), la crítica o denuncia social (“Cada segundo que pasa / mueren niños inocentes, / la vida sigue su rumbo / de manera indiferente”), la admiración por la naturaleza (“Esta noche hay luna llena, / no me canso de mirarla, / tiene magia y está bella”), etc.

Entre la desigualdad calidad de unas respecto a otras y respecto a la tradición, encontraremos motivos para el disfrute con aciertos, en nuestra opinión, como, por ejemplo estas dos muestras:

Puñaladas a traición
las que a veces quieren darte,
sin ninguna explicación.

Anoche escuché una voz
muy clara que me decía
la muerte vendrá a buscarte
a las claritas del día.

El autor conoce bien el cante y por ello incluso apunta al cantaor la posibilidad de cantar sus letras por un determinado estilo (Alcalá, Mellizo…). Algunas serie de soleares están dedicadas a personajes andaluces como Blas Infante, Lorca, Camarón., Paco de Lucía o Alberti. Se complementa la obra con la opinión de algunos artistas y críticos sobre la soleá como estilo. José Menese, Estela Zatania, Rafael de Utrera, entre otros, dejan su testimonio siempre laudatorio hacia este estilo, una base innegable del arte flamenco.

Juan Carlos Muñoz apuesta con dignidad por la renovación de las letras, ofreciendo las suyas como aportación. Esta edición se centra en la soleá y de seguro que ofrecerá nuevas entregas de otros estilos, monográficamente o no. En sus próximos trabajos el autor debería cuidar más la edición, ser más riguroso en la selección definitiva de las letras y mejorar la revisión de puntuación y de ortografía (la coma, especialmente). Hecha esta salvedad, bienvenidas sean estas nuevas letras para los cantaores que las aprecien y quieran elevarlas a su destino natural: el cante.