La Modernidad de Juan Mojama


Discos
Juanito Mojama
US, 2015
Antonio Nieto Viso


La Modernidad Cantaora de Juan Mojama
Flamenco y Universidad Vol. XXXV
Universidad de Sevilla
Año 2015
Autor. Antonio Nieto Viso


Dentro de la serie Flamenco y Universidad, vamos a ocuparnos del Vol. XXXV, que contiene diez cortes con excelentes cantes de Juan Mojama, acompañado por el brujo de la guitarra don Ramón Montoya. Esta grabación se llevó a cabo en la casa discográfica Gramófono en 1928 con los medios de que se disponían en aquella época.


Vaya por delante, nuestro agradecimiento para el técnico de sonido Richard Rodríguez, por la excelente reconstrucción técnica de estos discos de los que se han podido recuperar en todo su esplendor ochenta y siete años después.

Resulta inexplicable hasta ahora, que no se le haya prestado casi ninguna atención a este gran cantaor, que supo expresar con su arte toda la pureza y la talla artística que demostró en su tiempo Juan Mojama.

Juan Mojama, así conocido artísticamente, fue debido a una ocurrencia del guitarrista Miguel Borrull, por su delgadez y el color moreno de su piel. En realidad, se llamó Juan Valencia Carpio, y nació en el número 17 de la calle Honsario de la flamenquísima ciudad de Jerez de la Frontera, el 26 de Agosto de 1892. Por lo que alcanzó a escuchar personalmente a los grandes de su tiempo, que fueron muchos y fundamentales para el Flamenco, según se desprende escuchando sus obras discográficas y lecturas de sus biografías.

Casi toda la vida de Juan Valencia transcurrió en Madrid, en donde cantó en los afamados tablaos Fornos, Los Gabrieles, y Villa Rosa, en estos espacios se sintió más a gusto con los aficionados, que en los grandes escenarios.

Debido al alto interés que tienen los estilos comprendidos en este Cd. considero oportuno pormenorizar cante a cante, para así formarnos una buena formación flamenca de un artista genial, que nos ha dado muchas satisfacciones a medida que iba transcurriendo la audición.

Los primero que escuchamos, son unas alegrías de Cádiz muy significativas con todo el gusto sonoro que se completa con el extraordinario toque en el acompañamiento de Montoya.

Estas alegrías, están cantadas en la misma línea y modalidad musical que se la hemos escuchado a la Niña de los Peines, por lo que pienso que la influencia pudo ser mutua entre ambos, que podemos considerar de la misma generación, Pastora, vivió entre 1890 y 1969, y nuestro cantaor entre 1892 y 1957.

Sigue la misma estela de brillantez con la granaína, de claro sentido musical de su paisano don Antonio Chacón. Mojama tuvo una voz propicia muy personal, que debe tener mejor sitio en la historia del Cante, aunque en parte se corrige esta injusticia con el lanzamiento de este excelente Cd.; una edición especial con motivo del I Congreso Flamenco celebrado en Jerez de la Frontera en el año 2015, excelente acierto ¡¡¡si señor!!!.

En los cortes tres y ocho, están sus soleares en las modalidades de Utrera que creo Mercedes La Serneta, marcadas vigorosamente por la justa medida del compás y perfección del cante y el toque. Escuchamos las formas soleareras que creó El Mellizo, a las que sigue la forma de Triana. Aquí el cantaor dejó patente el fino oído musical extraordinario que tuvo en su expresión.

El núcleo central lo encontramos en la seguiriya, que elevó a lo más grande. La seguiriya que figura en el apartado cuatro lo hace por el estilo de Jerez de Manuel Torre y de Francisco la Perla, como sabemos, referencias obligadas para todo buen cantaor que se precie.

Siguiendo la forma manueltorrera, valga la expresión, y de Tío José de Paula demuestra que tuvo cualidades para el Cante bueno, y su predilección por su paisano Manuel Torre, algo innegable y muy meritorio en su formación. Con el archiconocido título que Chacón empleo para cantar por caracoles, Juan Valencia con estas influencias suena a gloria, sobre todo, por la maestría insuperable desarrollada.

Las bellas falsetas de Montoya, le facilitó el camino en su día para que el cantaor circulara por la granaína que posteriormente seguiría llevando en su repertorio Manuel Vallejo, y que en la actualidad están empleando algunos cantaores.

Dentro de la rica variedad de estilos, Mojama, demostró que supo manejar vocalmente los tientos como referencia a seguir; luego cantidad y calidad fueron comunes a este cantaor sorprendente.
El cierre de este Cd. es a lo grande, don Ramón, supo conseguir crear una fiesta en vida y después de su muerte como comprobamos en esta reliquia por bulerías, en las que Juanito queda proclamado maestro para siempre.

Finalizo diciendo, que con trabajos de esta categoría dentro del Flamenco, siempre debemos estar mirando por el espejo retrovisor para que el presente siga creando riqueza artística dentro del Cante Grande.