José Luis Gálvez, despedida en silencio


Reportaje
Jorge Sánchez
Noviembre, 2017
Jorge Sánchez


Se nos fue tal como era, en silencio, sin perturbar el aire ni el duende. Y en el Puerto de Santa María, tan flamenco, tal como era él.

Comentaré poco del madrileño flamenco Gálvez. Hombre entre los dos mundos flamencos, el madrileño y el andaluz. Su acercamiento a Jerez era tan evidente que no sabíamos en donde había nacido.

Unido muchos años a la Asociación Triste y Azul, conferenciante y exaltador de diversos Palos. Socio de varias peñas de gran prestigio. Flamencólogo y colaborador de diversas publicaciones, libros y varios Cds de gran repercusión, como los de Juan Moneo "El Torta", Canela de San Roque, Luis de la Pica y Diego Rubichi.

Cuando en los últimos años le conocí estaba al frente de la programación de la Sala El Juglar, de Madrid. Lugar mítico del barrio castizo de Lavapiés y donde se programaba el cante y toque andaluz y mayoritariamente el jerezano. Los jueves en la noche, se abrían las puertas a todas las figuras que por diversas causas no entraban en el circuito de los grandes Festivales. Gálvez junto con Javier, dueño de la Sala, fueron los responsables de que Juan Moneo "El Torta" volviera a resurgir y tras muchos sufrimientos y con enorme ayuda y valentía, el gran Artista tuviera en sus últimos años, el triunfo que su Arte merecía.



  • José Luis Gálvez con Juan Moneo
  • Con Diego Agujetas y Alberto San Juan.
  • José Luis y Eugenia con Ángel Lacalle.
  • Con Elu de Jerez, en la Sala El Juglar de Madrid
  • Con Diego Rubichi, Curro de Jerez y Ángel Lacalle.


Por aquí y hasta su suspensión de actuaciones pasaron entre otros Grandes figuras como, José Méndez, Elu de Jerez, Mari Peña y Antonio Moya, Diego y Dolores Agujetas, Fernando Terremoto, Felipe Scapachini, Diego Clavel, Luis El Zambo, Carmen de la Cara, La Bronce y Gabriel Cortes, Canela de San Roque, Fernando de la Morena y más y más …… y su Curro de Jerez siempre desgranando su toque jerezano y su amistad con todos los presentes.

Y llenaban la Sala sus Amigos entrañables y entre ellos por ser imposible enumerar, destacaré a Alberto Martínez "El Flamenco Vive", que grabó y comercializó diversos trabajos allí hechos.

Sus amigos de la vida y sus Artistas a los que se sumó y ayudo, estarán tristes de su marcha y siempre le estaremos en deuda. Madrid le debe mucho, Andalucía y Jerez le deben mucho, pero él se marchó en silencio y siendo un Gran Flamenco.

Y ahora, su compañera de viaje, Eugenia, su soporte, su brazo, nos recordará los buenos momentos de un buen hombre y un enorme Flamenco. Estaremos con los dos. Gracias amigos.