Jornada sobre minería y cantes de levante


Investigación
Marcos Escánez


JORNADA SOBRE MINERÍA Y CANTES DE LEVANTE. La relevancia de Almería en la constitución de los cantes de levante. 28 de Noviembre de 2013. Casa de Cultura de Viator (Almería)



El punto de partida, tal y como explicaron los coordinadores de la Jornada, Paco Cortés y Marcos Escánez, es que asistimos históricamente a que en los foros donde se habla del cante de levante se le reste demasiada importancia a la provincia de Almería y a sus artistas.

Otra circunstancia que justifica esta jornada es la necesidad de contextualizar los cantes de las minas en la situación socio-económica y cultural del momento. Este casamiento de información no se ha realizado nunca y debe ser determinante para aclarar algunas de las incógnitas que nos presenta el estudio aislado del aspecto musical.


Andrés Sánchez Picón abrió su intervención indicando que iba a intentar canalizar su exposición hacia la aportación de datos que pudieran servir a los estudiosos del flamenco para su trabajo sobre los cantes de levante y la participación de Almería en la constitución de estos.. Y efectivamente, así lo hizo, estableciendo dos etapas bien diferenciadas sobre la minería almeriense. Por un lado la del plomo que fue primero con el desarrollo de industria metalúrgica, y posteriormente la del hierro que llegó a cohabitar con la agricultura y comercialización de la uva. En cualquier caso, los mineros locales y no locales alternaban el trabajo en la mina con la agricultura y otras faenas en los periodos de descanso de la mina, coincidentes con la época de siega, que les llevaba demandando trabajo hasta Granada, Jaén, Córdoba y Extremadura.

Fijó los itinerarios migratorios en el siguiente orden : en Sierra de Gádor (hasta 1839) – Sierra de Almagrera (hasta 1860) – La Unión y Jaén. La minería del hierro en Almería tiene lugar a finales del siglo XIX, y llegó a Almería de la mano del ferrocarril, explotadas casi siempre por empresas extranjeras.

El dato curioso y espeluznante es que de 1868 a 1920, casi el 40% de la mano de obra de Almería y Murcia son niños. El otro 60% son varones adultos cuyo perfil definió Simón de Roxas en 1.805 como Jornalero Universal, útil para cualquier tipo de trabajo, noble y poco reivindicativo.

Como datos reveladores encontramos que en 1868, el 56% de las personas que trabajan en las minas de Linares son almerienses, principalmente de la sierra de Gádor; y en La Unión de 1875, los almerienses que trabajan en la mina son el 64%.

La conferencia de Rafael Chaves posicionó su trabajo en los cilindros de cera y registros de pizarra, y dio importancia severa a los itinerarios, muy especialmente al Camino Real que une Madrid con Sevilla y pasa por Cádiz, lo que hace posible que se produzca el proceso de flamenquización de los cantes locales afandangados (de cortijos y de la Alpujarra) de origen levantino. Hay varios ejemplos entre los que podemos destacar la presencia de Silverio en la Carolina allá por 1860.

Seguramente, el antecedente más claro son los cantes de madrugá que en sus investigaciones le hacen situarlo en Linares, así como un periódico de 1910 que hace referencia a otra noticia publicada en 1863 indicando que en la Carolina se cantaban tarantas.

Otra teoría interesante, también basada en los itinerarios, es la asociación entre Almería y Linares con los almerienses que viajan para trabajar en la mina y posteriormente vuelven a su tierra. Lo que podría darse en llamar “Cante minero de ida y vuelta”.

En el resto de la conferencia intentó determinar cuáles son los cantes con mayor influencia almeriense, basándose en la incorporación del primer verso quebrado y determinados melismas musicales. Se mezclan en esta tesitura cartageneras y tarantas que también llegaron a grabarse con la denominación de mineras: Cartagenera de Chilares, Cartagenera de Don Antonio Chacón, Minera de Pedro El Morato, Taranto de El Pajarito, una modalidad de la Taranta de El Rojo el Alpargatero, Taranta de El Marmolista o la Taranta de El Ciego de La Playa, son algunos de los ejemplos que expuso.

Por otro lado y en estos mismos parámetros, se plantea la malagueña del Canario como un cante de clara influencia almeriense, seguramente en particular del Ciego de la Playa, que a su vez también ejerció una clara influencia en la figura de Chacón, tal y como recoge Rafael Pareja en su libro de Confesiones.

Otro ámbito de estudio es la relación del cante minero con el movimiento trovero de la época, que en Almería era cantado por tratarse de rimas asonantes.

En la mesa redonda, José Gelardo hizo público su reciente descubrimiento que sitúa al Cabogatero en Málaga, lo que hace conveniente ahondar en dicho dato, por las transmisiones de información que este tipo de desplazamientos puede conllevar; y por su parte, Norberto Torres indica en primer lugar la necesidad de abordar el estudio atendiendo también a repertorios, y en segundo lugar, alerta sobre la evolución de la guitarra en la época tratada. En el siglo XIX la guitarra pasa a tener 6 cuerdas simples, frente a las 5 dobles anteriores, y existen dos formas de acompañar estos fandangos, por malagueñas y por rondeñas, aunque también se incorpora una tercera forma, más orientalizada, conocida como “por murciana” o “por granaína”, según Ocón. Ni siquiera en 1902 en el método de Marín se recoge el toque en Fa sostenido.

Conclusiones expuestas en la mesa redonda:

- El toque de acompañamiento por granaína implica que las voces que cantan sean muy agudas y que se mueven en tonos muy altos. Aunque en principio se pueda pensar que los interpretes eran mujeres, circunstancia que no cuadra con la situación socio-cultural de la época, la explicación se puede encontrar en el hecho de que el 40% de los trabajadores de la mina fuesen niños, que si poseen estas facultades necesarias.

- Que para que exista cante de las minas, es condición necesaria que existan minas, aunque esta circunstancia no es suficiente, ya que en explotaciones con una estructura jerárquica de trabajo, regulada por empresas solventes y perfectamente definidas no se da.

- Que la aglomeración de personas en las zonas de las cuencas mineras obedece a los mismos parámetros de hibridación que se dieron en el puerto de Cádiz y en el puerto de Triana, dos núcleos fundamentales a los que se atribuye la gestación del flamenco de forma consensuada para la flamencología más extendida.

- En este sentido, y atendiendo a la distancia geográfica, tiene sentido que se desarrolle un flamenco de distinto corte al que se desarrolla en la baja Andalucía.

- Además de que todo esto supone un campo para el estudio y el trabajo de investigación futuro, también se plantea la necesidad de intentar catalogar con rigor toda la variedad de cantes levantinos o mineros, desatendiendo a las preferencias comarcales y otras circunstancias que incentivan la confusión en los propios créditos de los discos de pizarra.