Homenaje a Alfredo Arrebola


Libros
Varios autores
Ed.Granada Club Selec., 2016
José Cenizo


Varios autores, Homenaje a Alfredo Arrebola. Arte y sabiduría del cante flamenco,

Editorial Granada Club Selección, Granada, 2016, 105 págs.
EL MAESTRO ARREBOLA, HOMENAJEADO
José Cenizo Jiménez


Alfredo Arrebola (Villanueva Mesía -Granada-, 1935), profesor y cantaor reconocido con numerosos premios, es autor de una amplia lista de libros sobre flamenco, entre los que podemos destacar, entre otros, Los cantes preflamencos y flamencos de Málaga (1985), Cantes gitano-andaluces básicos (1987), La espiritualidad en el cante flamenco (1988) o Perfiles estéticos y biográficos de cantaores flamencos (1998). Ha abordado, como experto en flamenco y folclore, el estudio de la saeta, de la salud en las coplas, de los autores malagueños o granadinos que se acercaron al flamenco, etc., empeñado siempre en difundir su idea básica de la relación entre flamenco y espiritualidad. Muchos de sus libros se acompañan con un CD con cantes del propio Arrebola, pues no en vano es un cantaor de larga trayectoria, premiado con galardones como el Nacional de Malagueñas, de seguiriyas y tonás en el Nacional de Córdoba, el Saeta de Oro de Sevilla, etc.

En la obra que comentamos se ofrece al cantaor y profesor un merecido y caluroso homenaje, con la intervención de muchos autores, entre los que sobresalen nombres como los de Gonzalo Rojo, Manuel Ríos Ruiz, Paco Vargas o José L. Jiménez Sánchez, del mundo de la flamencología, así como otros del ámbito universitario como el profesor Antonio Sánchez Trigueros. Gonzalo Rojo resume el sentir del homenaje: “Si el tesón, la voluntad, el esfuerzo y el interés por el estudio y la ampliación de conocimientos sobre el cante flamenco tuviesen un nombre, sería sin lugar a dudas el de Alfredo Arrebola”.

Algunas fotos y portadas de discos aderezan el libro, aunque con poca calidad de edición, al contrario que la portada. En estas páginas algunos intervinientes han optado por un homenaje poético, como Carlos Benítez Villodres, cuyo soneto laudatorio empieza con estos versos que nos sirven de despedida:

Con esencias de versos y laureles
yo te corono, altísimo patriarca
del flamenco, abrazado al sol que embarca
para esparcir la paz de tus vergeles.